Mis Buenos Días
La otra campana

POR RAFAEL MOLINA MORILLO
En mi columna de ayer relataba cómo un amigo colombiano había llegado a la conclusión de que “los dominicanos somos buenos todos”, porque un vendedor de periódico, al darse cuenta de que el extranjero no llevaba dinero consigo, le dijo sin titubear: “cójelo fiao”.

Una gentil lectora (Vanesa Abréu) me repiquetea la otra campana, en las siguientes líneas:

”Ciertamente –me escribe-, los dominicanos tenemos fama de amables, de buenos, de desprendidos y de que procuramos, como dice su colega, vivir bien con los demás.

”Pero… ¿es eso cierto?, me pregunto yo.

”Porque si bien es así, que tenemos “fama” de ser tan amables, cordiales, buena gente,… ¿por qué solo somos así con los extranjeros? ¿Por qué también no podemos ver eso aquí en nuestra ciudad, donde impera el caos en el tráfico por la individualidad con que manejamos, sin respetar a los demás, nisiquiera las leyes de tránsito? ¿Por qué esa falta de urbanidad con nuestros compatriotas? ¿Por qué ese “yoísmo” que ve en cualquier estrato social y hasta en el Gobierno?

Y me voy más lejos: ¿Por qué no somos igualmente amables con todos los extranjeros por igual? ¿Le diríamos a un hatiano…’cójelo fiao’, como le dijeron al colombiano de su columna de ayer?”

(r.molina@codetel.net.do)