Mis mejores deseos para Bush

DAVID LUTHER
Ya que George W. Bush ganó las recién celebradas elecciones presidenciales en los Estados Unidos para dirigir el gobierno de esa nación por un período de cuatro años más, que gustaría presentarle un listado de mis mejores deseos para su próxima gestión. Estos deseos son los siguientes:

1. Favor de dejar de mentir a su pueblo ya que los valores que usted expone como hombre de una fe religiosa profunda y su creencia en el camino Cristiano es incompatible con esta práctica. Las mentiras que usted y su gobierno emplearon para justificar la invasión a Iraq fueron tan mal fundadas que creo que ni siquiera ustedes mismos las creyeron. La misma Comisión Presidencial 9/11 que usted creó no encontró ningún lazo entre Saddam Hussein y Al Qaeda. Sus inspectores, encabezadas por David Kay hombre de confianza suya, no encontraron ningún rastro de armas de destrucción masiva en Iraq. Si estas mentiras lo afectaran solamente a usted o, en el peor de los casos, al pueblo americano, diría yo que ese es un problema que se supone ustedes debieran resolver. Sin embargo, no es así; miles de personas inocentes han muerto por su terquedad y visión superficial del mundo. Además, quién le dio el derecho de invadir a otro país basado en una mentira?.

2. Favor de firmar el Protocolo de Kyoto, el acuerdo internacional para luchar contra el calentamiento del planeta. Actualmente los Estados Unidos emite el 30% de los gases que causan este calentamiento y por el bien de la humanidad y del futuro del planeta no puede ignorar su responsabilidad en este asunto. Hasta Rusia ha firmado el acuerdo y creer que los EEUU está en menos capacidad que Rusia de comprometerse a salvar el planeta es ridículo.

El desarrollo de esta gran nación no puede realizarse a expensas del resto del mundo. Su récord de protección del medioambiente es tan pésimo que la jefa de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) que usted mismo nombre, Christie Whitman, renunció citando “la Casa Blanca está debilitando las reglas que mi organización está tratando de implementar”.

3. Favor de dejar de desacredita con tanta vehemencia a las Naciones Unidas, quizás el único organismo capaz de mediar con efectividad en los conflictos e impulsar programas de desarrollo a nivel mundial. Usted criticó a los miembros del Consejo de Seguridad diciendo que eran débiles y que no estaban cumpliendo con su deber solamente porque no estaban de acuerdo con sus planteamientos sobre Iraq, planteamientos que luego resultaron ser mentiras.

El problema es que usted acude a las ONU cuando le conviene y la critica cuando no apoya sus posiciones. Así no es como un verdadero estadista actúa. Favor de ser más maduro si es que usted aspira a ser un modelo para los demás líderes del mundo.

4. Favor de revocar el infame Patriot Act, que permite al gobierno americano tener acceso a todos los archivos financieros, médicos, personales y educativos de su pueblo, aumentando, la vez, su derecho de implementar requisas, de grabar conversaciones telefónicas y otros tipos de vigilancias, y permite que su gobierno encarcele a los no ciudadanos americanos por un período de seis meses solamente si solamente sospechan de algo ilícito.

5. Favor de respetar los derechos humanos de los prisioneros que usted tiene encarcelados en la base de Guantánamo, Cuba. Su gobierno ha detenido miles de supuestos terroristas en un campo de concentración cuyas imágenes le recuerdan a uno los campos nazis en Europa. Y tanto es así que la semana pasada (8 de noviembre, 2004) un juez federal de su país declaró, haciendo alusión a estos hechos, que usted había violado la Constitución de los Estados Unidos y la Convención de Ginebra y qué decir de los comentarios de su nuevo candidato a Procurador General para estos cuatro años venideros, Alberto González, cuando públicamente ha criticado dicha convención. MUY PELIGROSO para un país con un historial democrático tan sobresaliente.

6. Favor de apoyar la educación en los Estados Unidos. El futuro de su pueblo depende de esto. Su gobierno redujo US$7,500,000.000.00 del presupuesto del 2005 del programa No Dejar Ningún Niño Atrás (No Child Left Behind Act) que usted mismo creó. Para los que no conocen dicho programa, éste se basa en un modelo utilizado en Tejas cuando usted era gobernador, que en vez de aumentar los niveles de educación, tuvo el efecto opuesto, un fracaso total.

7. Favor de dirigir con seriedad sus esfuerzos para reducir la pobreza en su país. Su propio gobierno (Buró de Estadísticas Laborales) determinó que en los primeros tres años de su gestión se habían perdido más puestos de trabajo que en la gestión de los últimos 11 presidentes COMBINADOS EN UNO. Sus recortes en los impuestos sobre la renta serían una buena idea si realmente fueran justos, pero las cifras han demostrado que el 60% más bajo del estrato económico poblacional percibió solamente beneficios del recorte de un 14.7%. Y los ricos siguen enriqueciéndose a costa del pueblo en general ya que el 50% de los beneficios de los recortes recayeron con superávit y en menos de tres años usted creó el déficit más grande en la historia de los Estados Unidos por un monto de US$518,000,000.000.00.

8. Finalmente, por favor no siga diciendo que usted es un unificador de pueblos cuando precisamente hace todo lo contrario. Pocas veces se ha visto a los Estados Unidos tan dividido. Inclusive, me atrevo a decir que usted ha dividido a sus aliados tradicionales con sus actitudes prepotentes tales como “están con nosotros o en contra de nosotros”.

Por limitaciones de espacio no he tocado otros temas tan importantes como la recién renovación de la venta al público de las armas de asalto, la propuesta constitucional de prohibir matrimonios entre personas de un solo sexo, el derecho de la mujer de decidir que hacer con su vida y otros que son de igual importancia como los que describí anteriormente.

Personalmente considero que la situación en los Estados Unidos pudiera empeorar y producir una especie de catarsis, ya que Bush cree que recibió el mandato claro de “seguir y ampliar su ideología del miedo y la mentira, de la amenaza, de la exclusión, del militarismo y de la imposición” mediante una visión tan simplista y dogmática que recuerda a uno ese mundo de antaño, peligros, inseguro e inestable que él mismo, supuestamente, quiere evitar con sus acciones.