Misión de la OEA analiza situación Ecuador

QUITO (EFE).- La misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) inició ayer en Ecuador los contactos con sectores sociales y políticos, para contribuir a consolidar las instituciones democráticas tras el abrupto cambio de Gobierno de hace una semana.

El presidente ecuatoriano, Alfredo Palacio, fue el primero en recibir a la misión de la OEA, encabezada por su secretario general interino, el estadounidense Luigi Einaudi, con la que se reunió durante unos noventa minutos.

Jose María Ocampo, representante de la OEA en Ecuador, indicó que “la misión va a escuchar a todos los sectores” y, sólo cuando termine con esos contactos, ofrecerá declaraciones a la prensa.

Ha habido “un marco de absoluta sinceridad en las conversaciones con el presidente y representantes del Gobierno y la OEA ha manifestado su deseo de colaboración”, indicó Ocampo.

Las distintas reuniones de los delegados de la OEA se han desarrollado en absoluta reserva y, en sus únicas declaraciones, Einaudi ha dado a entender, de forma extremadamente escueta, que todo marcha con normalidad. “Todo positivo”, es lo único que ha dicho.

En medio de protestas de seguidores del depuesto presidente Lucio Gutiérrez, la misión de la OEA se reunió posteriormente con representantes de la Iglesia Católica de Ecuador, en el Palacio Arzobispal.

Los manifestantes exigían la restitución del cargo a Gutiérrez, que fue destituido el pasado 20 de abril por el Congreso, con el argumento de “abandono de cargo”, cuando seguía como jefe del Estado en el Palacio presidencial de Carondelet.

El Parlamento ecuatoriano designó como sucesor a Palacio, que era vicepresidente de Gutiérrez, en medio de multitudinarias protestas en Quito que exigían “que se vayan todos” los políticos, incluidos los diputados.

La misión de la OEA que investiga en qué contexto se produjo la destitución de Gutiérrez, dialogó también con el alcalde de Quito, Paco Moncayo, uno de los principales detractores del Gobierno anterior.

El presidente Palacio se reunió después con representantes de diversas naciones sudamericanas, que lo visitaron en la casa de Gobierno, en el centro histórico de Quito.

En tanto, el Parlamento, con la aprobación de un nuevo mecanismo para elegir a los jueces de la Corte Suprema de Justicia, dio el primer paso para reestructurar esa institución, cuyas reformas de diciembre desataron la crisis política que desencadenó la salida de Gutiérrez.

Los diputados acordaron la creación de una comisión calificadora, integrada por miembros de la sociedad civil, que se encargará de recibir las postulaciones para cubrir las vacantes de los 31 magistrados de la máxima instancia judicial del país.

Con este mecanismo, los diputados pretenden que no haya injerencia de los partidos políticos en la designación de los magistrados.

La comisión estará integrada por un miembro de los tribunales de honor de los colegios de abogados, uno de las facultades de jurisprudencia de las universidades y otro por los ministros de la Cortes Superiores y empleados judiciales.

Además, habrá un representante de la Comisión del Control Cívico contra la Corrupción y otro por las organizaciones de defensa de los derechos humanos.

Una fuente del Parlamento indicó a EFE que, de los aspirantes que se presenten, la comisión deberá escoger 51.

Los diez primeros magistrados serán designados con relación a la calificación de sus historiales profesionales y los 21 restantes por sorteo entre los otros 41.

La reforma del Parlamento aprobada por el poder judicial deberá ser analizada y ratificada o rechazada por el presidente Palacio.