Moneda virtual Bitcoin, entre la euforia y la polémica

Madrid. La moneda virtual Bitcoin, nacida en 2008, ha visto su valor y su popularidad subir como la espuma, mientras que las instituciones se interesan cada vez más por un experimento prometedor y arriesgado fuera del control de reguladores o bancos centrales.

“Las monedas virtuales han capturado la imaginación de algunos, provocado el miedo entre otros y nos ha confundido al resto”, dijo el senador demócrata Tom Carper en la primera de las dos audiencias esta semana en el Senado sobre las Bitcoin.

El Congreso de EEUU examinó el papel de las Bitcoin en el sistema financiero y analizó los temores sobre el uso de esta divisa para blanquear dinero o realizar compras ilícitas gracias a su anonimato, que la convierten en equivalente al dinero en metálico.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, envió una declaración al Comité de Seguridad Nacional del Senado en la que reconoce que el banco emisor no tiene control sobre las Bitcoin, pero “existen áreas en las que representa oportunidades”.

Pese a las dudas, el Departamento de Justicia aseguró que las Bitcoin son un “medio legal de intercambio”, un visto bueno que disparó el valor de esta divisa virtual.

Mythili Raman, la fiscal general asistente de la división criminal de Justicia, indicó en la primera audiencia del Senado sobre las divisas virtuales que proyectos como Bitcoin “tienen el potencial de promover un comercio global más eficiente”.

En enero, una Bitcoin se intercambiaba por 13 dólares, hoy lo hace a 785 dólares, lo que ha llevado a fondos de inversiones a participar en esta euforia virtual y consolidar a una moneda que ya es aceptada como pago por empresas como WordPress, agencias de viaje o hasta universidades.

¿Cómo empezó?

Creada en 2008 por un programador misterioso que se hacía llamar Satoshi Nakamoto, Bitcoin utiliza un protocolo descentralizado, apoyado en redes peer-to-peer y un sistema de firmas digitales codificadas para crear una divisa única, cuyo valor frente a otras monedas tradicionales se establece por la misma ley de oferta y demanda de todo sistema de fijación libre de precios.

Las Bitcoin no están controladas por un banco emisor como la Reserva Federal, que puede imprimir cantidades ilimitadas de dinero, sino que se autogestionan y tienen un nivel limitado de monedas en circulación, un máximo 21 millones, de las que hasta el momento se han creado unos 12 millones. Según Tony Gallippi, fundador de BitPay, un portal de pagos con Bitcoin, el protocolo de funcionamiento de la divisa virtual es seguro y más práctico que otros métodos usados en internet.

No obstante, las Bitcoin también tienen sus riesgos. El sistema de pagos con Bitcoin es vulnerable a ataques de piratas informáticos, que han llegado a robar de un solo portal de internet hasta 1.2 millones de dólares.

La moneda digital permite realizar transacciones de manera anónima, lo que ha motivado la creación de mercados negros como “Silk Road” , una web oculta en la que se podían adquirir drogas y armas.