Monseñor Ozoria promete volcar iglesia a servicio social

22_03_2017 HOY_MIERCOLES_220317_ El País6 A

Ling Almánzar
l.almanzar@hoy.com.do
El arzobispo de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, se convirtió ayer en Obispo Ordinario Castrense durante una misa en la que participaron el nuncio apostólico, Jude Thaddeus Okolo, y autoridades militares y policiales.
De inmediato y en su homilía prometió volcar esa Diócesis al servicio social de los más pobres, pues no quiere que “se vea este ministerio como algo de poder y no como un servicio”.
A Ozoria le preocupa no poder realizar la labor pastoral que ha asumido. Por eso imploró la colaboración de los cuerpos castrenses y la Policía Nacional.
También prometió gestionar que el papa nombre en el futuro un obispo propio para la Diócesis Castrense. Al efecto, destacó que ha dialogado con el representante papal y la Conferencia del Episcopado Dominicano.
En la misa Thaddeus Okolo le entregó el báculo pastoral y, con la mitra puesta y sentado en su poltrona, Ozoria recibió el saludo de las autoridades militares y policiales.
Asistieron, entre otros, los generales José Eugenio Matos de la Cruz, viceministro de Defensa; Julio César Souffront Velásquez, inspector general de las Fuerzas Armadas; el vicealmirante Miguel Peña Acosta, comandante general de la Armada Dominicana; Luis Payán Díaz, comandante general de la Fuerza Aérea; Braulio Alcántara Díaz, comandante general del Ejército, y Nelson Peguero Paredes, director general de la Policía Nacional.
Nombramientos. Monseñor Ozoria nombró a José Joaquín Domínguez Ureña como canciller; a Geraldo Ramírez Paniagua, vicario general; a Milcíades Florentino Romero, vicario adjunto, y a Federico Enrique Marcial, vicario episcopal de Pastoral.
Asimismo designó nuevos vicarios episcopales para las regiones Este, Sur y Norte, y capellanes mayores del Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional.
El arzobispo Ozoria sustituye a Jesús María de Jesús Moya al frente de la Diócesis Ordinaria Castrense.
El Ordenariato Ordinario Castrense recae en la persona del arzobispo de Santo Domingo.
El Vicariato Castrense fue instituido en función de un acuerdo entre el país y la Santa Sede, y en 1986 fue instituido como Ordinariato Castrense.
Acosta agradeció al cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y al nuncio.