Monseñor Ozoria visita cárcel La Victoria y anuncia trabajará por dignidad reclusos

18_09_2016 HOY_DOMINGO_180916_ El País3 A

El hacinamiento, la insalubridad y todo lo que se deriva de las más precarias condiciones de vida movieron las fibras más sensibles del nuevo arzobispo de Santo Domingo, Francisco Ozoria, en un recorrido que realizó ayer por las distintas áreas de la Penitenciaría Nacional de La Victoria.

Fue su primera visita luego de asumir sus nuevas funciones porque asegura que tendrá como norte atender a ese segmento de la población.

“Con esa cantidad de personas no puede haber trato humano, no puede haber dignidad en el trato a las personas, yo creo que esto merece una atención… se necesita que humanicen esto, que humanicen la penitenciaría”, expresó visiblemente sensibilizado. Y no era para menos por la impresión que recibió.

Bastó con iniciar el paseo por los distintos pasillos para darse cuenta de lo que es sobrevivir en espacios en los que están, literalmente, unos sobre otros los ocho mil reos que allí conviven.

Los reclusos fueron mantenidos en sus celdas para mantener despejados los espacios, pero eso no permitió que se ocultara la realidad porque en cada celda se apiñaban contra las rejas, en procura de un pequeño espacio para ver hacia el pasillo.

“Vamos a ver lo que vamos a hacer porque con el hecho de que yo haya preferido venir por vez primera y comenzando mi ministerio quiero hacer significar que esta es una obra mía y que yo quiero tener en cuenta a este sector de la población, tener en cuenta a los internos y luchar por su dignidad”, indicó el religioso. El recorrido lo realizó junto a la Pastoral Penitenciaria, que encabeza el fray Arístides Jiménez Richardson; monseñor Benito Angeles, las autoridades de la Dirección General de Prisiones y representantes de otros organismos y grupos que laboran con los penitenciarios.

Reconoció el esfuerzo que realizan a lo interno del penal pero considera que se requiere mucho más.

“Valoro que hay un trabajo por parte de la Iglesia Católica atendiendo a los internos, orientando, evangelizando, todo eso y hay mucha gente comprometida con esa pastoral pero a nivel humano, a nivel físico, se necesita una atención”, insistió monseñor Ozoria.

En varias oportunidades se ha anunciado la demolición de La Victoria pero hasta la fecha nunca se ha ejecutado.