Montás niega reglamento reduzca crédito bancario

POR MANUEL JIMENEZ
El secretario Técnico de la Presidencia, Temístocles Montás, descartó ayer que el nuevo Reglamento sobre Evaluación de Activos limite el financiamiento bancario y en cambio consideró que la reducción en el crédito se registra desde antes de su entrada en vigencia.

Asimismo, Montás dijo que desde ningún punto de vista el reglamento impone limitaciones a la concesión de créditos por parte de la banca comercial local.

Montás reaccionó a recientes declaraciones del presidente de la Asociación de Bancos Comerciales de la República (ABA), José Manuel López Valdés, quien afirmó que la reducción del crédito bancario se debe a la vigencia de este reglamento.

López Valdés sostiene que el nuevo reglamento obliga a que el 81% de los clientes de los bancos comerciales sean clasificados en las categorías ‘‘C’’ y ‘‘D’’, niveles en los que la banca está obligada a hacer mayor provisión.

El dirigente de la ABA pidió a las autoridades “flexibilizar” esta normativa, en vista de que el aumento de las provisiones o reservas aumenta los costos de la banca y por eso las tasas de interés no han bajado como debieran.

 Sostiene también que la flexibilización es necesaria para que la banca pueda aumentar el crédito, ahora que dispone de mucho dinero.

Montás, quien es jefe del Gabinete Económico del gobierno, sostiene, por el contrario, que la reducción del crédito a la economía se está verificando desde muchos meses antes de la entrada en vigencia del reglamento, en el que, entre otras cosas, se obliga a la banca comercial a evaluar de dónde va a salir el dinero para saldarle el préstamo.

Asimismo, añade Montás,  los aspectos que son fortalecidos en el reglamento “son más que compensados con la gradualidad de tres años que se otorga a la banca para la constitución de provisiones”.

“Es decir, suponiendo, como dice la banca, que un deudor calificado anteriormente como “B”, cuya provisión era de 3%, con la nueva regulación pasará a “C”, que provisiona un 20%, el banco tiene 36 meses para constituir dichas provisiones, es decir que el efecto del cambio no es inmediato, sino gradual”, explicó el secretario Técnico de la Presidencia.

Indicó que “otro elemento que favorece la evaluación de los deudores por parte de los bancos es que para determinar la capacidad de pago de un deudor que en la normativa anterior se incluía los créditos y líneas de crédito de corto plazo, en el reglamento actual se excluyen”.

El funcionario también explicó que “el objetivo del Reglamento de Evaluación de Activos no es más que establecer una metodología de cálculo para que los bancos evalúen el riesgo de que no les paguen y valoren las posibilidades de que en caso de impago, existan garantías que permitan la recuperación del crédito”.

 “Desde ningún punto de vista dicha reglamentación establece limitación al otorgamiento de crédito por parte de la banca”, agrega.

Montás dijo que otro de los objetivos que orienta el reglamento es el fortalecimiento del sistema financiero nacional, con la implementación de normativas acorde con las prácticas internacionales.

“La volatilidad de los activos y pasivos de la banca reflejan un prolongado historial de desequilibrios macroeconómicos y de carencia de los instrumentos adecuados para manejarlos, que ligados a una débil regulación y supervisión financiera, han llevado a la banca a actuar de manera arriesgada, con los consiguientes efectos en el presupuesto nacional”, dijo el jefe del gabinete económico.