Moody´s resalta fortaleza del sistema financiero dominicano

Moody´s resalta fortaleza del sistema financiero dominicano

La calificadora de riesgo internacional Moody´s destacó la fortaleza del sistema financiero dominicano, que se refleja en su adecuado nivel de solvencia, liquidez, rentabilidad y eficiencia, así como en el bajo nivel de exposición a riesgos de las entidades de intermediación financiera.
La agencia calificadora valoró el fortalecimiento de las normativas y las iniciativas orientadas a la prevención del lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, que se han adoptado durante el año 2016.
En este sentido, resaltó que con la emisión del Instructivo sobre Debida Diligencia, puesto en vigencia por la Superintendencia de Bancos (SIB) mediante la circular 004/16, el 29 de junio pasado, se robustecen las disposiciones relativas a conozca su cliente, conforme a las 40 Recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

En una reciente visita a la Superintendencia de Bancos (SIB), analistas de Moody´s destacaron que los resultados de un estudio sobre las implicaciones en el crédito del declive de las relaciones bancarias corresponsales en Centroamérica concluyeron que la exposición a riesgo de “de-risking” para la República Dominicana es relativamente baja.

En particular, el estudio señala entre los factores que contribuyen a que el país presente un bajo nivel de riesgo de “de-risking, el grado de profundidad y fragmentación del sistema financiero, a diferencia de otros países de la región que presentan una alta proporción de créditos en relación al producto interno bruto (PIB) y, por ende, son más vulnerables a dicho riesgo.
Además, señala el grado de apertura de la economía, en comparación con algunos países de Centroamérica que presentan una mayor dependencia de los flujos de remesas, del turismo, así como ingresos provenientes del comercio internacional.

En junio pasado, la agencia calificadora Moody’s confirmó la calificación soberana de largo plazo en moneda local y extranjera de la República Dominicana en “B1”, y mejoró la perspectiva, de estable a positivo, sustentada en la disminución proyectada del déficit fiscal, así como en las sólidas perspectivas de crecimiento de la economía dominicana.