Muchacho fallece ahogado cisterna

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POR LEONORA RAMÍREZ S.
Un  joven de 15 años pereció ayer al ahogarse  mientras se bañaba, junto con 8 amigos, en una cisterna que abastece de agua a los residentes de los edificios ubicados en la calle Licey, de Villa Francisca, del Distrito Nacional.

La víctima, identificado como Luis Alberto Hernández, falleció a causa de asfixia por inmersión y su cuerpo no tiene señales de violencia, de acuerdo con el doctor Rosario Gómez.

Según sus datos preliminares, Hernández habría tenido dificultad para soportar la presión del agua, debido a que era asmático. El hecho ocurrió alrededor de la 1:00 de la tarde.

Hernández era estudiante de octavo curso de la escuela República de Uruguay,  y residía en la calle Licey número 16, parte atrás, del referido sector.

Su hermana y madre de crianza,  Rita Sumaya Morillo, manifestó que el joven acostumbraba a bañarse en la cisterna, en compañía de sus amigos, pese a que se le advertía de los peligros en que incurría.

“Nosotros siempre le decíamos que no fuera a la cisterna, pero nunca nos hacía caso, es lamentable, porque él era un muchacho muy bueno”. Decenas de personas se congregaron alrededor del lugar del hecho, y el comentario coincidente era que los muchachos del barrio le habían quitado la tapa a la cisterna en varias ocasiones, sin pensar en que podrían ahogarse.

Pedro de Jesús Alcántara, residente el sector, solicitó a la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) que disponga una mayor vigilancia en el área de la cisterna, porque entiende que los jóvenes que se bañan allí lo seguirán haciendo pese a la muerte de Hernández.

“Esos muchachos no les tienen miedo a nada,  hay que tapar esa cisterna otra vez para evitar que haya más víctimas”. Asimismo, Altagracia Méndez llamó la atención de los padres, porque a su juicio éstos saben el peligro al que se exponen sus hijos pero los dejan en la calle sin ningún tipo de control.

 “Yo no sé cómo no ocurrió antes una desgracia,  porque en esa cisterna se meten muchachitos de hasta diez años, y los padres ni se dan cuenta”.