Muere De Klerk, el último presidente del “apartheid”

Muere De Klerk, el último presidente del “apartheid”

FILE- South African Deputy President F.W. de Klerk, right, and South African President Nelson Mandela pose with their Nobel Peace Prize Gold Medal and Diploma, in Oslo, Dec. 10, 1993. F.W. de Klerk, who oversaw end of South Africa's country’s white minority rule, has died at 85 it was announced Thursday, Nov. 11, 2021. (Jon Eeg/NTB Scanpix via AP, File)

Fue el líder que abrió la puerta al desmantelamiento del régimen segregacionista a comienzos de 1990

El último presidente blanco de Sudáfrica, Frederik Willem de Klerk, el líder afrikáner que propició el fin del sistema racista del “apartheid”, murió ayer de cáncer a los 85 años, dejando tras de sí un legado controvertido pero crucial para la historia de la conocida como “nación arcoiris».

Presidente de Sudáfrica entre 1989 y 1994, De Klerk fue el líder que abrió la puerta al desmantelamiento del régimen segregacionista del “apartheid” a comienzos de 1990, en un escenario de gran presión internacional y después de más de cuatro décadas de opresión total para la mayoría “no blanca” del país.

“Nuestro país y su gente han estado enredados en conflictos, tensiones y luchas violentas durante décadas. Es tiempo de que salgamos del ciclo de violencia y nos abramos camino hacia la paz y la reconciliación. La mayoría silenciosa lo ansía”, sostuvo en su discurso más recordado, el del 2 de febrero de 1990 ante el Parlamento sudafricano.
Nobel de la paz junto a Nelson Mandela (1993).

Ese día, aquel hombre pragmático y de partido del que los activistas antiapartheid esperaban poco desencadenó la transición que llevaría a Sudáfrica desde uno de los regímenes más brutales y racistas de la historia contemporánea a una democracia multirracial. Fue también la fecha en la que anunció una noticia que el mundo entero esperaba- la liberación, sin condiciones, del hombre que se había convertido en el rostro de la lucha contra la opresión de la minoría blanca, Nelson Mandela.

Los dos juntos recogerían en 1993 el Nobel de la Paz “por su trabajo por un fin pacífico del régimen del ‘apartheid’ y por sentar los cimientos para una nueva Sudáfrica democrática”, según apuntó el comité del premio.

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