Muere la humorista pionera Phyllis Diller 

LOS ANGELES. AP. Phyllis Diller, la ama de casa convertida en humorista que solía hacer sus chistes más ácidos contra ella misma y terminaba sus bromas con su característica risa, murió ayer por la mañana en su casa en Los Ángeles. Tenía 95 años.

“Murió tranquilamente mientras dormía, con una sonrisa en su cara”, dijo su añejo manager, Milton Suchin, a The Associated Press. Diller, quien sufrió un paro cardiaco casi mortal en 1999, fue encontrada sin vida por su hijo, Perry Diller.

La causa de su muerte no fue revelada. Fue un personaje fijo en los clubs nocturnos y en la televisión desde la década de 1950, cuando las comediantes femeninas eran raras, hasta que se retiró en 2002.

Diller creó su espectáculo de monólogos alrededor del personaje de una ruda ama de casa (“Entierro mucho de mi ironía en el patio trasero”) con rasgos extraños, un guardarropa igualmente raro (de “Omar of Omaha”) y un esposo llamado “Fang”.

Inspiró a toda una generación de comediantes femeninas, incluyendo a Joan Rivers, Ellen DeGeneres y Whoopi Goldberg, quienes recordaron a Diller en Twitter ayer. “Hoy perdimos a una leyenda de la comedia”, escribió DeGeneres.

“Phyllis Diller era la reina de los chistes cortos, era una pionera”. “Una verdadera original ha muerto”, escribió Goldberg. “No había NADIE como ella, nadie se veía como ella ni sonaba como ella. Era muy divertida, refinada e inteligente. RIP”.

Rivers recordó que ella y su hija habían almorzado con Diller el mes pasado. “Estoy sumamente entristecida por la muerte de Phyllis Diller. Eramos amigas”, escribió Rivers en Twitter.

“La tragedia es que Phyllis Diller era la última de una época que insistía que las mujeres se tenían que ver graciosas para ser graciosas”. Ella  se describió a sí misma como “una de esas personas que son el alma de la fiesta”, en una entrevista con AP en 1965.

“Las puedes encontrar jugando bridge, en los clubes campestres. La gente me invitaba a fiestas sólo porque sabían que lograría algunas risas. Todavía lo hacen”.

Su carrera en la comedia no comenzó sino hasta que casi tenía 40 años, después de que su primer esposo, Sherwood Diller, la tratara de convencer por dos años de que abandonara su exitoso trabajo como escritora de comerciales de radio y televisión. Además de todo eso, era una madre muy ocupada.

“Tuvimos cinco hijos, no sé cómo pensamos que podríamos resolver eso”, dijo a la AP en 2006.

Un columnista del Chicago Tribune reseñó su actuación en un club nocturno de la ciudad de los vientos en 1958 y subrayó que Diller era de San Francisco, la elogió como “la más salvaje y loca”, y no dejó de mencionar a sus cinco hijos.

Su esposo manejó su carrera hasta que su matrimonio de 25 años se terminó en la década de 1960. Poco después de su divorcio se casó con el actor Warde Donovan, pero se separaron a los pocos meses.

A lo largo de sus dos matrimonios y otras relaciones, los chistes con “Fang” seguían siendo parte integral de sus actuaciones.

“Claro que Fang es algo permanente en el espectáculo”, dijo alguna vez. “No hay que confundirlo con mis esposos verdaderos, ellos son temporales”.