Mueren 12 ataque Irak

BAGDAD (AP) _ Un vehículo cargado de explosivos estalló cerca de un camión cisterna de combustible ayer jueves en Bagdad, matando a una docena de personas y asestando otro revés a los esfuerzos estadounidenses por pacificar la capital.

El primer ministro Nuri al-Maliki describió a la situación como una “batalla abierta’’, a nueve semanas del comienzo de un esfuerzo para pacificar las calles de la capital.

El ataque tuvo lugar a medio kilómetro de la casa del presidente iraquí Jalal Talabani, en un distrito de mayoría chií donde el miércoles había explotado una de las cuatro bombas que convirtieron a esa jornada en una de las más sangrientas desde que comenzó el incremento de las fuerzas estadounidenses. Se cree que Talabani no fue el blanco del atentado.

Cuando aún quedan por llegar varios miles de soldados estadounidenses y en momentos que los comandantes de ese país piden paciencia, el plan de seguridad de Bagdad muestra indicios de fragilidad. Hace una semana un atacante suicida superó las barreras de seguridad que rodean la Zona Verde y mató a un legislador en un ataque dentro del edificio del parlamento.

   El mismo día un atacante suicida que conducía un camión hizo detonar sus explosivos y provocó la caída de un puente sobre el río Tigris. Once personas murieron.

   El ataque del jueves sucedió algunas horas antes de que llegara el secretario de Seguridad estadounidense Robert Gates en una visita sorpresiva.

   “Es una batalla abierta y no será la última en la guerra que estamos librando por el bien de la nación, la dignidad, el honor y la población’’, expresó al-Maliki en un discurso durante la ceremonia del 50 aniversario de la fundación de su Partido Islámico Dawa. “Ellos (los atacantes) han demostrado su maldad atacando a la humanidad’’.

   Mientras tanto, decenas de familiares recuperaban cadáveres de las morgues de los hospitales, y transeúntes se quedaban atónitos al ver el cráter que dejó en un mercado uno de los cuatro ataques dinamiteros que mataron a 183 personas el miércoles.

   En el ataque del jueves murieron al menos 12 personas y 34 resultaron heridas, dijo la policía. El vehículo cargado de explosivos detonó cerca de un camión cisterna en Karrada, y las autoridades creían que la cantidad de muertos podía incrementarse.

   Entre los muertos había dos soldados iraquíes.

 Muchos de los más de 230 iraquíes que fallecieron o aparecieron muertos el día anterior en todo el país fueron enterrados en ceremonias tranquilas realizadas antes de las plegarias del jueves al mediodía, de acuerdo con la tradición musulmana. Otros cadáveres permanecían en las morgues sin ser identificados..