Mueren 33 en dos tiroteos en una universidad EEUU

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Washington (EFE).- Los dos tiroteos registrados hoy en la Universidad Politécnica de Virginia dejaron tras de sí un saldo de 33 muertos, incluido el agresor, que, según las autoridades, se suicidó. En una conferencia de prensa, el presidente de la Universidad, Charles Steger, visiblemente abatido, aseguró que el agresor no ha sido identificado porque no portaba cédula de identidad.

La matanza registrada ayer en esta Universidad con 26.000 alumnos, uno de los centros de enseñanza técnica más prestigiosos del país, es la más sangrienta de la historia de EE.UU. Supera a la registrada en Austin, Texas, en 1966, en la que fallecieron 16 personas.

A pesar de que los pormenores de lo sucedido hoy siguen estando muy confusos, el jefe de la policía del recinto universitario, Wendell Flinchum, afirmó que el primer tiroteo fue considerado inicialmente por las autoridades como un “incidente aislado” y que por eso no se procedió al cierre del campus.

No obstante, dos horas más tarde hubo un segundo tiroteo, en un edificio de la Facultad de Ingeniería, donde en este momento se ha improvisado un depósito de cadáveres a la espera de la identificación de todas las víctimas.

Los estudiantes han quejado en declaraciones a medios locales de la tardía información que recibieron sobre los incidentes.

Según estos testimonios, tras el tiroteo de las 7,15 de la mañana (11.15 GMT), el primer correo electrónico de la Universidad, enviado casi dos horas después, no mencionaba el cierre del campus ni la cancelación de las clases.

“Sólo dijeron que estaban investigando el tiroteo”, aseguró a los medios locales Jason Piatt, quien aseguró que el siguiente correo dio cuenta de que “21 personas habían sido asesinadas”. Pero, a la defensiva, Steger precisó que es difícil contactar a los estudiantes, ya que la mayoría vive fuera del recinto y que, en todo caso, es imposible colocar guardias de seguridad en todas las aulas “todos los días del año”.

De hecho, los estudiantes se dieron cuenta de la gravedad de la situación por la fuerte presencia policial y por las decenas de ambulancias llegadas al campus.

Desde el principio, según los estudiantes, la situación fue caótica. Una terrible pesadilla en la que todo el mundo estaba muerto de miedo.

Al principio, los estudiantes, que justo comenzaban lo que prometía ser “una mañana más” en el campus, confundieron el ruido de los disparos con los sonidos de varias obras que se llevan a cabo en las inmediaciones.

Otros, que se encontraban más cerca de los lugares donde tuvieron lugar los tiroteos, pensaron que se trataba de una amenaza de bomba como las recibidas la semana pasada.

Pero el pánico se empezó a apoderar de los alumnos, hasta el punto de que dos de ellos, que habían sido retenidos por la policía en uno de los edificios de la Universidad, saltaron por una ventana para intentar escapar de la angustia.

Matt Waldron explicó a la cadena de televisión CNN que uno de estos estudiantes “se rompió un tobillo y la otra chica, que permanecía tendida en el suelo, aparentemente no estaba muy bien. Era un caos. Los policías gritaban. Era un desastre. Daba mucho miedo”.

Flinchum dijo que se trata de una investigación en curso, con muchos interrogantes y, por ahora, se desconocen los motivos, el tipo de armas utilizadas y si los dos tiroteos están o no relacionados.

Algunos medios locales han indicado que el autor de la matanza podría haber utilizado dos pistolas semiautomáticas, pero Flinchum tampoco pudo confirmar este dato.

El primer tiroteo tuvo lugar en un edificio donde residen unos 850 alumnos. El segundo, en la Facultad de Ingeniería de la Universidad, donde murió la mayoría de las personas, incluyendo al pistolero.

Inmediatamente después del primer tiroteo, en el que según Flinchum murieron dos personas, la noticia del incidente, muy confusa todavía, empezó a propagarse de boca en boca y por correo electrónico entre los estudiantes, quienes recibieron la confirmación oficial a través de las órdenes de los altavoces.

El presidente de EE.UU., George W. Bush, manifestó su tristeza por “la terrible tragedia” ocurrida en Virginia y elevó plegarias por las víctimas y sus familias.