Muerte de pastor, esposa e hija causa consternación en Salcedo

http://hoy.com.do/image/article/53/460x390/0/DCB12C95-F5F1-463C-8F6E-FE1F4E573F4A.jpeg

POR RAFAEL SANTOS
SALCEDO.- Como una gran tragedia para la comunidad fue calificada por familiares, amigos, miembros de las diferentes congregaciones evangélicas y otros sectores, las muertes de un pastor de la Iglesia Asamblea de Dios, su esposa y su hija mayor, en un aparatoso accidente de tránsito ocurrido en La Vega.

Antonio Miguel Rosario Germosén, de 42 años, Digna Reyna, de 40 y la hija de ambos, la señorita Keyla Rosario Reyna, viajaban en una jeepeta propiedad del pastor Rosario, al momento de ser embestidos por una camioneta en la comunidad de El Pino, de La Vega.

De acuerdo a los informes, el pastor y sus familiares viajaban en la jeepeta marca Mitsubishi Montero, color blanco, placa GO- 19463, modelo 1992, la cual chocó con la camioneta Toyota, también color blanco, placa LO-20618.

La camioneta era conducida por Pelayo Morales Fernández, de 56 años, quien resultó con heridas en la cara, al igual que la señora Alicia de Soto, de 38 años, que lo acompañaba.

El pastor, su esposa e hija murieron a consecuencia de traumas cerebrales, según informaron médicos del hospital Luis Morillo King, a donde fueron llevados de urgencia.

Al matrimonio Rosario Reyna le sobreviven sus otras dos hijas, Anabel y Yazle, de 21 y 19 años, respectivamente.

De acuerdo a su tío, el empresario Marcos Rosario, la joven era estudiante de término de la carrera de Odontología en la Universidad Nordestana, en San Francisco de Macorís.

Keyla terminaría sus estudios en diciembre del presente año, y tenía planificado casarse con el joven evangélico Nathanael Durán.

Según el también pastor Antonio Jiménez, el reverendo Rosario Germosén pastoreaba la iglesia Asamblea de Dios en la ciudad de Cotui, a donde fue trasladado desde el municipio de Tenares, donde también ejercía la labor pastoral.

Jiménez manifestó que con la muerte de Rosario, junto a su esposa e hija, la comunidad evangélica de esta ciudad y del municipio de Cotui pierden “a un verdadero hombre de Dios”, que venía ejerciendo liderazgo dentro de esa congregación desde hacía 18 años.

Expresó que como ser humano, “la comunidad cristiana se siente sumamente triste”, aunque señaló que “el verdadero hombre de fe sabe perfectamente hacia dónde van todos aquellos que reciben la muerte terrenal con el sello de Cristo”.