Multipliquemos este ejemplo

Un puñado de organizaciones (se estima que unas cien) están dando un ejemplo que quisiéramos ver multiplicado por todo el territorio nacional.  Actuando bajo coordinación de la  Fundación Comunitaria por el Saneamiento Ambiental de los barrios La Ciénaga, Los Guandules, Guachupita y 27 de Febrero, estas organizaciones han emprendido la eliminación de vertederos improvisados en la ribera occidental del río Ozama, en una tarea preventiva por la proximidad de la temporada ciclónica. Con la misma intención han iniciado el saneamiento de varias cañadas.

Esta labor, que está limitada al tramo del río Ozama comprendido entre los puentes Francisco del Rosario Sánchez y Profesor Juan Bosch, se apoya en 55 trabajadores y seis camiones. El  Ayuntamiento del Distrito Nacional paga 700 pesos por cada tonelada de basura recogida. Se actúa bajo la convicción de que los desechos sólidos  lanzados a las cañadas obstruyen la circulación de las aguas y provocan desbordamientos peligrosos para la comunidad. La contaminación con sólidos no es situación exclusiva del río Ozama y es por esa causa que aspiramos a que este ejemplo de esfuerzo comunitario, que ya ha sido imitado por otros países de la región,  se multiplique para sanear otros ríos, como Haina, Higuamo y Yaque del Norte, para citar solo tres de los más agredidos con desechos sólidos y sustancias químicas.

Órganos para salvar vidas

Las operaciones simultáneas efectuadas en el Hospital General de la Plaza de la Salud, en las que  cinco personas recibieron los dos riñones, el hígado y las córneas de un solo donante sienta  un hermoso precedente en la historia de la medicina en nuestro país, que se fortalece en el hecho de que estas intervenciones para trasplante fueron costeadas con apoyo de la Seguridad Social.

Este precedente debería servir de motivación para educar a los ciudadanos sobre la importancia de la donación de órganos. Sería de gran utilidad que lográramos establecer una cultura de esta naturaleza, que permitió que cinco pacientes pudieran mejorar sus condiciones  de salud con los riñones, el hígado y las córneas de un joven de 17 años que falleció a causa de una hemorragia cerebral masiva. Los familiares del donante, los médicos de Plaza de la Salud y los  pacientes beneficiados han protagonizado una hermosa historia de vida.