Nana y Camino a Higüey revaloran el documental RD

Cronica

 

 

El documental, contrario a la subvaloración de que es objeto de ordinario al considerársele “un género menor” en el cine, no ha sido muy estimulante para las piezas  de este tipo que se exponen en cartelera junto a las de ficción.

No se trata del “hermano mayor” del reportaje de televisión, sino cine, con tanta o más exigencia para su realización que los proyectos del cine basado en la imaginación.

Los documentales, al guardar una relación directa con la realidad, llegan con un compromiso, ese que llama a presentar una determinada realidad, que pueda ser vista – sin alterar la esencia de los hechos que estudia- de otra forma, con aristas poco destacadas, otorgando un valor singular y sin precedentes a su discurso narrativo visual.

Es justo lo que ocurre con dos piezas documentales que tendremos en los cines en los próximos meses. La primera es Nana, dirigida por la fotoreportera, artista visual y guionista Tatiana FernándezGeara, formada visualmente enUniversidad de Missouri, se aparta de una tendencia etnográfica  que la ha llevado a recorrer rincones dela realidad dominicana, para ocuparse de un tema en particular: la relación entre las domésticas provenientes de sectores populares y empobrecidos y que se ponen  a cargo del cuidado de la niñez de clase media.

Tatiana, de quien se nota un inmenso mundo interior de sensibilidades estéticas y sociales, ha creado un documental, Nana, que ha dado voz a estas mujeres, su identidad con las niñas  y niños cuidados y  su vinculación los  casi ausentes criaturas propias, las condiciones de esta labor y el peso emocional que implica.

La fuerza narrativa de su labor, a pesar de algunos pequeños problemas de construcción (como el uso de su voz en off en un nivel poco inteligible) ha sido merecedor, como acto de justicia, del título del mejor documental III Festival del Documental Dominicano (RDoc. 2016), superando otras piezas de mucho valor.

La edición de Juan José Cid,  (JuanJo Cid, según nombre artístico), egresado de San Antonio de Los Baños, aumenta el valor de la narración visual

Nana es un estudio que devela subjetividades valiosas, que de ordinario se ignoran debido a su invisible importancia temática.

La directora, que hizo el trayecto de producción en solitario, haciendo las  grabaciones  en los hogares de trabajo y en los propios de estas doce mujeres domésticas, logrando retratar el  vínculo filial que desarrollan con sus cuidados niños y niñas, a los que llegan a amar como propios, pero conscientes de que no son propios y sin esperar recompensa alguna cuando estos crezcan y puedan ayudar a sus familias de sangre.

Este trabajo fue aceptado como selección oficial por el jurado del  37 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana en diciembre del pasado año. Tatiana merece cada alegría de su premiación dominicana.

El documental será proyectado al público dominicano,  cuando menos, es ésa la intención de sus productores, que hacen contactos con las cadenas distribuidoras.

Tatiana es una artista  exigente y detallista, de acuerdo con loq que se puede ver en su  página es www.tatiana.com.do/ y su blog: unadominicanarubia.blogspot.com