NASA planea invertir US$390 millones en construcción avión

NASA

La NASA planea invertir 390 millones de dólares en cinco años para construir un avión supersónico que reduciría a la mitad el tiempo que duran los vuelos aéreos.
El primer año de financiamiento está incluido en la propuesta de presupuesto del presidente Donald Trump para 2018.
Los investigadores de la Agencia dicen que su diseño debería reducir a la mitad el tiempo de un vuelo de Nueva York a Los Ángeles (en la actualidad de seis horas).
De tener éxito el proyecto, se superaría el límite de velocidad en los viajes aéreos comerciales: mil kilómetros por hora, la velocidad a la que un avión de tamaño típico viajando arriba de 9 mil metros de altura rompe la barrera del sonido y crea una estampida sonora de 50 kilómetros a la redonda.
Las perturbaciones que el boom sonoro de los vuelos supersónicos genera a nivel de suelo (ventanas destrozadas, yeso agrietado y animales de granja enloquecidos) los ha mantenido prácticamente prohibidos desde 1973, cuando la Administración Federal de Aviación de EE.UU. vetó su uso.
La agencia está apuntando a un nivel de sonido de 60 a 65 decibeles (dBa), dice Coen. Eso es tan ruidoso como un coche de lujo en la carretera o la conversación de fondo en un restaurante lleno. Señala que la investigación de Lockheed muestra que pueden mantener ese nivel de sonido en aeronaves de tamaño comercial.
Pero esto puede estar por cambiar con el proyecto que ejecutará la NASA.
Los fabricantes no tomarán la delantera en el desarrollo de un avión que no puedan llevar al aire.
“Ahí es donde la NASA señala que debe cambiar las reglas y este es el camino para que eso suceda”, afirman los expertos.
En la próxima década, el crecimiento del transporte aéreo y las distancias recorridas “impulsarán la demanda de viajes aéreos más rápidos y con mayor disponibilidad”, dice Peter Coen, director de proyectos del equipo comercial de investigación supersónica de la NASA. De los tres principales obstáculos a los viajes supersónicos, que también incluyen altas emisiones de carbono, el boom sónico ha sido el más difícil de eliminar.