Negocian eliminar pignoración de cuentas

POR FIOR GIL
El asesor económico del gobierno, Julio Ortega Tous, dijo ayer que en la renegociación del acuerdo de la compra de las acciones de la Unión Fenosa en dos de las distribuidoras de electricidad se eliminará la pignoración de las cuentas y que la empresa española tiene la alternativa de “aceptar o aceptar”.

Ortega Tous indicó que esa es la única forma de hacer viable el sector eléctrico.

Las distribuidoras del Norte (Edenorte) y del Sur (Edesur), indicó, cedieron a la Unión Fenosa el cobro del consumo de los principales clientes para de esa forma pagar las acciones a la empresa española. El gobierno ahora plantea a la Unión Fenosa que se deje sin efecto el acuerdo de pignoración de las cuentas.

El asesor económico del gobierno dijo que el 100% de los ingresos de las distribuidoras van a una cuenta de Unión Fenosa, la cual se cobra el 150% del vencimiento de cada mes según establecido en el acuerdo de recompra que tiene un calendario de pago.

Lo que le sobra a Unión Fenosa, después de cobrarse el vencimiento de cada mes es lo se entrega a Edenorte y Edesur. “En esas condiciones es imposible hacer viable el sector eléctrico dominicano”, dijo Ortega Tous, al ser entrevistado en el matutino Hoy Mismo.

Lo que se esta haciendo actualmente, dijo, conforme al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con el Club de París es una renegociación para eliminar la pignoración de las cuentas de las distribuidoras.

La Unión Fenosa “tiene dos caminos, aceptarlo o aceptarlo”, dijo el funcionario, quien agregó que la empresa española está abierta y dispuesta a escuchar los planteamientos del gobierno.

Manifestó que la comisión negociadora del acuerdo de compra puso en conocimiento de Unión Fenosa que era imprescindible para el Estado completar un trato este año para concluir el programa económico, independientemente de otras consideraciones.

Resulta imposible continuar cumpliendo con ese acuerdo “y no es viable el sistema eléctrico con esa situación”, afirmó.

Agregó que el gobierno y los empresarios tienen que sentarse a discutir una estrategia de corto, mediano y largo plazo para la sostenibilidad del Estado.

Consideró que el Estado fiscalmente es muy débil ya que solo capta el entre 15% y 16% del Producto Interno Bruto (PIB), y estimó que por eso “no tiene la capacidad para enfrentar los grandes retos del desarrollo.”

En el proceso para la recapitalización de la antigua Corporación Dominicana de Electricidad (CDE) en 1998, durante la anterior administración del presidente Leonel Fernández, se crearon cinco empresas, tres de las cuales controlaron la distribución de energía, otra se encargó de las hidroeléctricas y otra de las redes de distribución. La CDE se convirtió en una especie de holding que representa al Estado en los consejos de administración de las nuevas empresas y se denomina desde entonces Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE).

Para la recapitalización se evaluó cada uno de los sectores y los socios que participarían en las nuevas empresas aportarían una cantidad similar al aporte estatal. Así el Estado pasó a ser dueño en 50% de cada una de las distribuidoras y la Unión Fenosa controló la otra mitad en las Edesur y Edenorte.

En la otra distribuidora, la del Este (Edeste), participa como socio del Estado la Administradora de Empresas de Servicio (AES) de Estados Unidos.

En medio de una fuerte crisis de producción de electricidad en el año 2003, la administración del presidente Hipólito Mejía decidió desinteresar a la Unión Fenosa en el capital de las dos distribuidoras, lo que provocó que se suspendiera un acuerdo que se había firmado ese año con el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras la crisis que se presentó con la quiebra de tres de los principales bancos comerciales.

No obstante suspenderse la aplicación del acuerdo con el FMI el gobierno volvió a negociarlo y comenzó un proceso que fue completado en la presente administración.