Nelly Rosario, una dominicana con formación literaria en Estados Unidos

http://hoy.com.do/image/article/51/460x390/0/8BACBC90-5594-4DAF-957D-EBE0E1FD7030.jpeg

POR UBALDO GUZMAN MOLINA
Cuando tenía tres o cuatro años, la escritora domínico-norteamericana Nelly Rosario, concebida en Estados Unidos y nacida en el país, quedó hechizada por el fascinante mundo de la literatura. Desde entonces, leer y escribir han sido consustanciales a su vida.

De forma hiperbólica, la joven escritora dice que la pasión por la literatura nació en el vientre de su madre. En su casa siempre había muchos libros, los cuales devoraba con vehemencia. Cree firmemente que de la sencillez de la escritura puede surgir la complejidad.

Admiradora de Jorge Luis Borges, Italo Calvino, Gabriel García Márquez y Toni Morrison, Rosario duró seis años para escribir su primera novela y antes de enviarla al editor se echó a llorar.

Con el auspicio de la embajada de Estados Unidos, la escritora vino a la VIII Feria Internacional del Libro. El pasado martes presentó la charla “Nelly Rosario contada por sí misma” y el miércoles leyó fragmentos de su novela “El Canto del Agua”.

Rosario nació en el país, donde estuvo tres meses, siendo llevada por sus padres a Nueva York. Nunca ha vivido en la República Dominicana. Sólo viene de visita. Aprendió el inglés a los cinco años.

“Yo creo que la literatura es interdisciplinaria. Todo lo que hemos aprendido es a través de la letra, incluída la matemática. Para mí no hay contradicción entre la literatura y la ingeniería”, dijo Rosario, quien estudió ingeniería en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachussets.

Le encantó la disciplina de la ingeniería, pero no la carrera.

En Borges aprecia el matrimonio de la matemática y la literatura. Cree que todas las disciplinas están interconectadas.

Luego de finalizar el bachillerato, la escritora hizo muchos talleres para integrarse al mundo de los escritores y, sobre todo, aprender las técnicas y recursos de la escritura. Después estudió escritura de ficción en la Universidad de Columbia, donde duró dos años.

Cuando terminó la tesis, la profesora le recomendó a un agente literario. Duró como seis años escribiendo la novela, que salió en el 2002, y en la que cuenta las historias de los sueños y obstáculos de cuatro generaciones de mujeres dominicanas.

Para escribirla hizo una investigación en el país del período de la primera intervención norteamericana (1916-1924), a fin de saber detalles cotidianos de ese período. Encontró en el Listín Diario aspectos muy interesantes para el tejido narrativo de la obra.

“El Canto del Agua” es, a su juicio, como una raíz, pues se fundamenta en cultura y costumbres, y desafortunadamente tiene tintes pesimistas.

NUEVA NOVELA: LA LUZ

Por el contrario, la segunda novela será más optimista. Tratará sobre el concepto científico y espiritual de la luz. El protagonista vive en una época futura muy oscura, como la actual.

“Estoy escribiendo una novela que tiene que ver con la ciencia, el futuro, cosas que me han ocurrido y he pensado mucho”, añadió.

A su juicio, en el acto de la escritura existe algo místico y hay que dejar que llegue la inspiración. La escritora domínico-americana no sabe escribir breve. Anteriormente escribía poemas, pero como un mero trabajo de ejercicio.

“A veces escribía cosas dramáticas, que eran monólogos, pero eso no me interesaba mucho, lo que interesaba era la novela”, sostiene.

La escritora, que habla un español flúido, espera el final de la obra para ponerle el título. Trata de buscar una frase que encaje como título.

Escribe siempre en su residencia. La computadora está próxima a la cocina. A veces, mientras cocina, se le ocurre una idea, detiene su quehacer doméstico y la escribe.

La escritora también escribe sus sueños y cuando despierta de noche llena sus libretas de su mundo onírico. Cree que la obra se debe dejar madurar. Eso trata de inculcarles a sus alumnos.

Cuando estaba en la Universidad de Columbia, al principio fue difícil, porque había estudiado ingeniería y no tenía dominio de la terminología literaria. Los estudiantes leían sus trabajos literarios y cada uno lo comentaba.

“Lo bueno de esos dos años es que aprendí a usar el silencio en el trabajo y que no hay explotar las cosas tanto”, expresó la escritora.

Su novela fue traducida al español por la editorial Planeta, de España. Era una obra difícil de traducir y trató de que la traductora reflejara “el español dominicano.”

Una lectora le dijo que pensaba que era un trabajo traducido al inglés. “Yo la escribía así porque creía que el español empujaba debajo del inglés, hay mucho juego con el idioma”.

La novela ha tenido gran acogida. La obra es usada en cursos de historia caribeña y latinoamericana en las universidades de Estados Unidos.

Entre los escritores dominicanos que ha leído figuran Juan Bosch, Aída Cartagena Portalatín y Salomé Ureña. Le apasiona la literatura afroamericana. Se encuentra entre los cinco escritores de origen dominicano que escriben español. Se trata de Julia Alvarez, Junot Díaz, Angie Cruz y Loyda Maritza Pérez.

Rosario está en contra de que se etiquete la literatura, porque eso la margina. Por ejemplo, hablar de escritura femenina es una forma de aislar la escritura de la mujer.

PERFIL DE NELLY ROSARIO

Nació en el país, pero se crió en Brooklyn, Nueva York. Obtuvo su grado en ingeniería del Instituto Tecnológico de Massachussets y una maestría en narrativa de la Universidad de Columbia. Ha recibido numerosos premios y becas, y fue nombrada “una de las 50 latinas más notables del 2000” por el diario La Prensa.

También fue declarada “escritora emergente” por el periódico The Village Voice. Sus obras han sido publicadas en varias revistas y antologías, incluído The New York Times.

Su novela, “El Canto del Agua”, recibió el premio “PEN Open Book”. Actuamente es profesora adjunta de escritura y narrativa de la Universidad de Columbia.