Ni un doctorado para garantizar cierta dignidad

Cuando la escuché me alegré. Al oír a Josefina Pimentel anunciando que los maestros ganarían un mínimo de RD$15 mil sentí que se hizo justicia.  Dicho así, parecería que hablaba del salario base. Pero no. Era una ilusión, ese humo que se echa para confundir.

El salario de los maestros se aumentó de RD$8,972.63 a  RD$13 mil por tanda, es decir, RD$4,027.37 más en el salario base.  Lo demás vendrá de incentivos por titulación, años en servicio y evaluación del desempeño.

Hay maestros, sin embargo, cuyos incentivos no alcanzan para llegar a los RD$15 mil. A ellos se les aplicarán un ajuste por compensación que les quitarán cuando el salario base llegue  a los RD$15 mil.

Si ya esto es retorcer la realidad, al ver la tabla de los incentivos no se entiende cómo los maestros ganarán los RD$19 mil promedio de los que habló Josefina. Y es que para alcanzar el salario máximo por tanda, de RD$21 mil 710, un maestro deberá tener un doctorado, 15 años en servicio y un excelente en la evaluación de desempeño.

Los incentivos se pagan así: RD$650 por especialidad, RD$1,300 por maestría y RD$2,600 por doctorado;  RD$650 por más de 5 años en servicio, RD$1,300 por 10 años y RD$1,950 por 15 años; y RD$1,950 por una evaluación satisfactoria, RD$2,500 regular, RD$3,250 buena y RD$4,160 si es excelente.

No sé cuántos maestros  antiguos haya pero seguro que  la mayoría  apenas son licenciados. Por tanto, casi tendrán que apelar a la bondad de la evaluación para llegar a un salario de RD$19 mil. ¿Y a eso le llaman revolución educativa?