Nicaragua destruye misiles

MANAGUA (AFP).- El Ejército de Nicaragua destruyó este miércoles 334 misiles tierra-aire SAM-7 por orden del presidente Enrique Bolaños, en medio de la protesta del opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda).

   El acto de detonación de los cohetes tierra-aire, de fabricación soviética, se anticipó dos horas a una resolución del Tribunal de Apelaciones de Managua, que dio lugar a un recurso de amparo del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda) presentado al final de la tarde del martes.

   “Ha lugar la suspensión del acto” de destrucción de los misiles señala la resolución del tribunal que fue notificada al gobierno dos horas después de consumado el hecho.

   Los magistrados, que al momento de la notificación desconocían que la acción ya estaba consumada, dijeron que se reunieron de urgencia a primera hora de la mañana para emitir una resolución ya que “no tendría ningún sentido darla después”.

   La destrucción de 334 misiles a las 07H00 (13H00 GMT), a la que no tuvo acceso la prensa, se hizo “cumpliendo las normas de seguridad y de impacto ambiental” y de acuerdo al decreto presidencial fundamentado en el Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica, según un comunicado del ministerio de Defensa.

   El ejército ha destruido 1.000 misiles portables en el transcurso de este año, de un total de 2.174 que poseía. Estados Unidos ha pedido insistentemente a Nicaragua que destruya este tipo de armas, ante el temor de que caigan en manos de terroristas.

   El Ejército indicó en un comunicado que “esta tercera destrucción de misiles antiaéreos se realizó cumpliendo con los procedimientos establecidos por la ley, haciendo constar la baja de los registros contables de los Activos del Gobierno, mediante certificación (…) del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

   El diputado sandinista José Figueroa, se abstuvo de emitir opinión sobre las consecuencias futuras de la decisión del gobierno de actuar en forma unilateral en la destrucción de los misiles antiaéreos.

   “No hay una decisión sobre el fondo de este tema y la Corte Suprema de Justicia (CSJ) una vez que se pronuncie tiene ahora la posibilidad  de exigir al presidente (Bolaños) pagar los bienes del Estado que fueron destruidos, o que se apliquen medidas contempladas en el Código Penal que contempla delitos contra la seguridad y el orden interior”, dijo a la AFP Figueroa.

   El legislador manifestó que “vamos a esperar que resuelve la Corte Suprema”.

   El analista e historiador Aldo Díaz, en declaraciones a la prensa cuestionó la decisión del gobierno de destruir ese armamento de forma unilateral y no dentro del Balance razonable de Fuerzas en Centroamérica.

   “Esto es lo grave, porque otros países no están haciendo nada al respecto”, mencionó Díaz.

   La medida también fue cuestionada por una Federación de Militares en retiro que estiman que la decisión de Bolaños lesiona la soberanía y la dignidad de las fuerzas armadas.