Nicolás López Rodríguez presidente 2020-2024

Ubi Rivas.

Desde que el presidente Joaquín Balaguer, que cada día cobra más trascendencia, excepcionando los crímenes y el protagonismo de los militares políticos, terminó su última jornada presidencial en 1996, el país ha caído en una anomia en temas troncales, seguridad ciudadana, orden migratorio, control medio ambiental y forestal, caos del transporte público y mafia de tígueres monopolizando ese capítulo clave, irrespeto a las normas más elementales de convivencia ciudadana, corrupción como nunca en nuestra historia republicana, todo, debido al permisivismo clientelar y reeleccionista del PLD, que ha jodido al país.
No se avista en el escenario político opositor a una figura que en la acepción ciudadana disponga del carácter recio para enfrentar y superar en el mayor espectro, todas estas calamidades y lacras políticas, que el PLD ha tolerado y dimensionado, ante la perplejidad e indefensión de los dominicanos.
Un hombre excepcional, versión civil de aquel gendarme por el que exigió la sociedad dominicana en 1930 para organizar el caos político generado por la inepcia, corrupción y el pecado del continuismo que encarnó el “general” machetero Horacio Vásquez, clama el país para restaurarle el orden y el sosiego perdidos a partir de 1996.
Nicolás de Jesús López Rodríguez, que tiene, quizás ignorándolo, más seguidores de lo que supone, dentro y fuera de la Iglesia Católica, que dirigió con un protagonismo estelar, considero es el idóneo y preciso gendarme que requiere el país, por su discurso directo, lampiño de complacencias, conceptual, y dotado de un reservoir de testosteronas, que les falta a los gobernantes post Balaguer.
El suscrito, que nunca ha militado en partido político alguno, propone a Nicolás López Rodríguez, desde ya, candidato presidencial 2020-24.