Niega asignación de obras grado a grado
sea fuente fomente la corrupción

POR GERMAN MARTE
La adjudicación de obras grado a grado no será eliminada por la presente gestión del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), cuyo director, Víctor Díaz Rúa, defiende ese método y niega que sea fuente de corrupción como sostienen  quienes critican esa práctica.

“No lo vamos a eliminar por ahora (el grado a grado), porque no hay un sistema que pueda agilizar el proceso” para la realización de obras, sostuvo Díaz Rúa.

De acuerdo con Díaz Rua, es más fácil cometer actos de corrupción cuando hay concursos que cuando se asignan las obras grado a grado, porque los concursos “se amañan”.

En su opinión,  para evitar la corrupción se deben dar las obras a  “contratistas de verdad” que las puedan hacer y que INAPA las supervise adecuadamente.

Tras considerar que no necesariamente el grado a grado sea caldo de cultivo para la corrupción, Díaz Rúa reiteró que lo importante es que las cosas se hagan bien.

El grado a grado lo ven como fuente de corrupción, pero eso es errado, adujo el funcionario, y explicó que cuando se presenta el presupuesto de una obra, cualquiera -sin ser ingeniero-  puede comprobar si los precios que se indican en los documentos se corresponden con la realidad, “o sea que la corrupción no es por ahí”.

 Sin embargo, adujo, en un concurso sí puede haber corrupción “porque se puede arreglar, sobre evaluar las cosas y luego nadie puede decir nada, pero si no hay concurso cualquiera puede solicitar el presupuesto y ver si los tubos están sobre evaluados”.

Alegó que para la construcción de las obras de los XIV Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003 se hicieron concursos para adjudicar las obras, y sin embargo “hubo una corrupción grandísima”.

Añadió que en el país no existe ninguna ley que prohiba la asignación de obras mediante el sistema grado a grado, pero que cuando se apruebe la ley, entonces la cumplirán. “Hay una ley sobre eso”, se le observó al funcionario, ante lo cual alegó: “todavía esa ley no la han aprobado”.

Además, dijo, “yo no veo ilegalidad en eso. Lo que tiene es que ser bien supervisada”, insistió Díaz Rua al participar como invitado en el Almuerzo Semanal de los Medios de Comunicaciones del Grupo Corripio.

Díaz Rúa señaló que cuando INAPA asigna una obra a un contratista es esa institución la que elabora el presupuesto, a diferencia de cuando se hace un concurso, donde gana aquel que presenta el presupuesto más económico.

 Y precisó que la institución que dirige cuenta con un departamento que se encarga de elaborar los presupuestos de las obras, los cuales luego son supervisados por la oficina técnica y la Oficina Supervisora.

En este aspecto, el ingeniero Nelson Morrison, subdirector técnico de INAPA, explicó que primero se hacen los levantamientos sobre los requerimientos de las comunidades, luego los estudios topográficos, y de ahí pasa al departamento de proyectos, pero previamente el departamento de hidrología verifica cuál será la fuente de abastecimiento para cada sistema específico, si será una fuente artificial o por pozo. A partir de esos pasos, entonces se analizan los costos y entonces se adjudican las obras.

Según  el director de INAPA, la corrupción no viene por el grado a grado, sino cuando un funcionario otorga una obra y el contratista le devuelve dinero.

Díaz Rúa recalcó que cuando haya una ley de concurso y haya la posibilidad de hacer las obras rápidamente y bajo supervisión, entonces él la apoyará.

Afirmó que ha ido a muchos concurso, de los cuales ha ganado varios, “y no conozco uno en que no haya habido componendas. Ni en privado, ni en nada”.