Niega en país discriminen a los haitianos

POR MANUEL JIMÉNEZ
CRUZ DEL ISLEÑO, Higüey
– El obispo de la diócesis de La Altagracia, monseñor Gregorio Nicanor Peña, descartó ayer que en el país se discrimine a los haitianos y defendió el derecho soberano del Estado para regular la presencia aquí de extranjeros. Destaco que en la provincia donde ejerce su labor pastoral, La Altagracia, se ha concentrado una gran población haitiana y no cree que contra éstos se practique el racismo o la xenofobia.

“Ahora, todos los países del mundo tienen sus propias leyes migratorias y yo no puedo antojadizamente ir ahora mismo a radicarme en Alemania o en Suiza violentando sus leyes. Ellos tienen sus leyes y esas leyes se deben respetar”, agregó.

Dijo que es el mismo caso que se verifica con los extranjeros que llegan a Estados Unidos, Francia o Canadá. “Ellos tienen también sus propias leyes, pero ellos no pueden tampoco venir a imponernos a nosotros sus criterios porque nosotros tenemos también nuestras propias leyes migratorias”.

Nicanor Peña, quien fue entrevistado poco antes de que el presidente Leonel Fernández llegara a esta zona para inaugurar una carretera turística, dijo que lo importante es que al país se le respete en el plano internacional y que se sepa que “nosotros tenemos nuestras propias leyes y que las aplicamos como tenemos que aplicarlas, no como ellos quieren que las apliquemos”.

Monseñor Nicanor Peña consideró que organismos y grupos internacionales han sido “sumamente injustos” con la República Dominicana cuando acusan a este país de discriminar y someter a prácticas racistas a los haitianos que residen en su territorio.

“Si hay un país que le ha dado la mano a la migración haitiana hemos sido nosotros”, aseguró el obispo católico, quien criticó que países grandes como Canadá, Estados Unidos y Francia no se hayan preocupado por buscarle una solución al problema haitiano. “Somos nosotros los que estamos acogiendo con mas cariño, con amor, con hospitalidad a los hermanos haitianos”, recalcó el obispo.

En la República Dominicana residen cerca de un millón de haitianos, según estadísticas no oficiales, en su gran mayoría indocumentados. Los haitianos copan virtualmente los puestos de trabajo en la industria de la construcción y ya su presencia numerosa no pasa desapercibida en los principales polos turísticos del país.

Monseñor Nicanor Peña recordó que República Dominicana ha sido tradicionalmente un pueblo hospitalario. “Nosotros practicamos la hospitalidad no solamente con los haitianos, sino con cualquier otro extranjero que nos visita”, agregó el obispo.

El obispo Nicanor Peña bendijo la inauguración de la carretera Cruz del Isleño-Macao, construida por el gobierno a un costo de RD$174.3 millones. El acto fue encabezado por el presidente Leonel Fernández y en el mismo hablaron el secretario de Turismo, Félix Jiménez; el presidente de la Asociación Nacional de Hoteles, Bares y Restaurantes (ASONAHORES), Luís López; el secretario general del Sindicato de Transportistas de Higüey, Cérbulo Castro y el gobernador de la provincia La Altagracia, Pedro Rojas Bonilla. La carretera tiene una extensión de 17.2 kilómetros y según las autoridades locales era esperada desde hace mas de 30 años por los residentes de la zona.

ALMUERZO

Luego de la inauguración, el presidente Fernández se traslado por la recien inaugurada carretera al Centro de Convenciones de Bávaro-Punta Cana, donde compartió un almuerzo con empresarios turísticos de la zona, en el que participo el secretario de Turismo, Félix Jiménez, pero no hubo acceso para la prensa independiente.

Sandra Severino, subdirectora de Prensa del Palacio Nacional, informó a los periodistas que se trataba de una actividad privada, vedada a los medios de comunicación.