Niños 7-14 siembran, cortan caña

Niños de edades que oscilan entre siete y 14 años trabajan en la siembra y el corte de la caña, en violación a las leyes laborales y el Código del Menor. Esta situación fue descrita y denunciada por el  periodista Huchi Lora en su serie “Caña y Sudor” que difunde en sus programas “De Medio a Medio” y “El Día”, ambos por Telesistema 11.

En el reportaje sobre el trabajo infantil presentó y entrevistó a niños laborando en distintos cañaverales.

Uno de ellos, filmado mientras cortaba caña, exhibió su destreza y luego explicó la técnica, mostrando que se dedica a esa actividad.

Cortaba un cañaveral quemado y expresó que en esas condiciones la caña es más fácil de picar “porque es el barbojo el que atrasa al picador, pero si está quemada, uno le mocha el tronco y el cojollo, le mocha el medio y tira los dos pedazos a la pila”.

El menor, quien dijo tener 12 años de edad, expresó que corta una tonelada en un día, cantidad que es pagada a 85 pesos.

Afirmó que trabaja para un colono a quien identifica

como Lorenzo Ventura en el batey Dos Hermanos, y aseguró que para ese patrono cortan caña varios menores, incluyendo a dos vecinos suyos de 10 y de 13 años.

Las empresas azucareras han prohibido el trabajo infantil, pero se afirma que algunos niños son empleados por colonos y otros son llevados a laborar por sus padres para que los ayuden. Ambas situaciones pueden ser controladas por los administradores de ingenios.

En los centrales del Grupo Vicini, por ejemplo, se han colocado letreros de advertencia contrael trabajo infantil, pero el colono Ventura le vende su caña a esa empresa.

Felipe Vicini, presidente de ese consorcio, declaró en el reportaje televisivo que “la compañía no tolera el trabajo infantil. Primero, es ineficiente, es prohibido por la ley y si vamos a entrar en acuerdos internacionales, es sancionado”.

Un letrero colocado en los ingenios Cristóbal Colón, Angelina y CAEI dice en español y en creole:

“Reiteramos que no aceptamos menores de edad trabajando en ninguno de los departamentos o dependencias de nuesdtra organización”, y otro cartel señala: “La escuela es el espacio para crecer;proteje al menor, no permitas que trabaje”.

Sandra Boné, educadora hija de haitianos nacida en un batey dominicano, afirmó que esos letreros “los ponen ellos mismos después de tantas denuncias”.

Admitió que el problema se ha corregido en su mayor parte, después de una campaña de denuncias. “Y no es que les pagan gran cosa; ellos van desde la mañana hasta las diez de la noche, y les dan veinte y treinta pesos por sembrar caña, a niños de siete, ocho y nueve años”.

Expresó que la situación se está resolviendo porque “desde que sabemos que hay un caso de esos, de una vez lo denunciamos”. “Hace como dos o tres meses –relató Vicini- hubo un caso de un ajustero, que técnicamente no es empleado de nosotros, que tenía un niño sembrando y se sancionó. Se botó al mayordomo de la colonia porque no supervisó y el administrador fue a esa comunidad y frente a todo el mundo le dijo que no era tolerable y se canceló al empleado y al ajustero. Tienen que entenderlo”.

El Central Romana también ha prohibido la práctica. El vicepresidente ejecutivo, ingeniero Eduardo Martínez Lima, explicó que ellos lo detectan desde la administración.

En ese ingenio los picadores no llegan a dos toneladas cortadas en un día, y cuando observan que alguno supera en mucho ese promedio, sospechan que alguien más lo está ayudando.

“Nosotros tenemos la computadora y el ajustero que permite esto, no trabaja más en Central Romana, porque nosotros pasamos ya todo esto hace años –agregó-. El niño para la escuela; para eso tenemos las escuelas, las reconstruimos y les ponemos las maestras”. Otro menor de 14 años dijo en el reportaje: “Yo pico con mi padrastro”.

Vicini admitió que la situación de los colonos empleando niños “hay que enfrentarla”, y añadió:

“Categóricamente, nosotros no aceptamos mano de obra infantil”.