Nochebuena en Madrid

En mi largo caminar por diferentes capitales de América y Europa: Washington, Madrid, La Haya y Bruselas, no he conocido otra con la alegría, como estilo de vida, de la capital de España.

Llegado recientemente a esa hermosa ciudad, donde en el año 1960 iba a pasar mi primera Noche Buena, cosa que me traería alguna sorpresa. Esa tarde del 24 de diciembre dormí una larga siesta para tener fuerza en la noche que yo soñé me esperaba.

Residía en aquellos tiempos en el Hostal Hispano de la calle Hortaleza, a dos pasos de la populosa Gran Vía. Justo enfrente, estaba la Cafetería Bambi, donde siempre desayunaba. A eso de las 9:00 p.m. me puse “pepillo” con mi mejor traje, estrenando corbata, bufanda y abrigo, cruzando al Bambi para calentar el cuerpo con un Carlos I, mientras charlaba con las hermosas camareras. A eso de las diez pedí a una de ellas, a Maribel, que por favor me llamara un taxi por teléfono.

-¿Qué desea usted un taxi?- me dijo algo sorprendida-.

-Sí, señorita.

– Un 24 de diciembre y a estas horas, no se consigue un taxi en Madrid, es casi imposible.

Como no entendí bien la respuesta y viendo que se disponía a cerrar, le rogué que me explicara la situación.

“Mire usted, la Noche Buena en Madrid y en toda España, es una fecha muy especial, cuando todas las familias se reúnen en sus casas para cenar y apenas se ve una persona en la calle”.

Con todo lo elegante de mi vestimenta, no tuve más remedio que volver a mi Hostal y quedarme con “el moño hecho”. Fue esa mi primera experiencia navideña en mi adorado Madrid.

¡Qué inolvidable nochecita…!