Norcorea eliminaría armas atómicas

PEKIN (AFP).- Estados Unidos mostró el martes su voluntad de conciliación e intentó tranquilizar a Corea del Norte en la cuarta ronda de negociaciones sobre el programa nuclear norcoreano realizada en Pekín, donde ambas delegaciones tuvieron una larga reunión.

“Para nosotros, la soberanía de la República Popular y Democrática de Corea (RPDC, Corea del Norte) es una realidad”, aseguró el subsecretario de Estado estadounidense para el Pacífico y Extremo Oriente, Christopher Hill, que encabeza la delegación norteamericana en las tratativas.

El responsable estadounidense confirmó de esta manera el reconocimiento de Pyongyang como un gobierno soberano, ya efectuado por la secretaria de Estado Condoleezza Rice, a lo que se añaden las declaraciones del presidente norteamericano George W. Bush, quien llamó recientemente al número uno norcoreano “Señor Kim Jong-Il” y no “dictador”.

Hill reiteró que “Estados Unidos no tiene ninguna intención de atacar a Corea del Norte e hizo un llamado a este país para que “tome la decisión de desmantelar su programa nuclear de modo permanente, completo y verificable”.

Corea del Norte se dijo, por su lado, “completamente dispuesta” a trabajar por una desnuclearización de la península coreana. Su negociador Kim Gye-Gwan dijo que este objetivo exigía “una voluntad política inquebrantable y decisiónes estratégicas”.

El responsable norteamericano se comprometió a “tomar, junto a las demás partes, las medidas correspondientes” una vez que Pyongyang desmantele definitivamente su programa nuclear.

“Todas las partes indicaron claramente que estamos dispuestos a responder a las inquietudes de Corea del Norte en materia de seguridad, así como a sus necesidades de energía”, añadió Hill.

Las delegaciones estadounidense y norcoreana mantuvieron este martes una larga reunión bilateral que fue calificada por el responsable norteamericano como “seria” y una “buena discusión”.

La posición estadounidense marca un giro sin precedentes con respecto al mes de febrero, en que Pyongyang anunció su intención de reforzar su arsenal nuclear para protegerse de la voluntad norteamericana de derrocar su régimen. Washington calificó entonces al país estalinista como “puesto avanzado de la tiranía”.

Tras el fracaso de las tres anteriores, que también se realizaron en la capital china, Estados Unidos manifestó su determinación para que esta cuarta ronda de tratativas sea un éxito.

“Queremos permanecer aquí mientras haya progresos en estas negociaciones”, anunció el alto funcionario.

Una fuente norcoreana citada por la agencia Interfax advirtió, sin embargo, que no se crearan demasiadas exceptativas, declarando que persistían “importantes desacuerdos en la manera de resolver el problema de la desnuclearización”.

Corea del Norte abandonó el Tratado de No Proliferación (TNP) en enero de 2003 y tiene en su poder seis armas nucleares, según la agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).