Norcorea ignora presiones sobre plan nuclear

SEÚL (EFE).- Corea del Norte ignoró ayer las presiones surcoreanas para reanudar las negociaciones sobre su programa nuclear y subrayó que sus bombas atómicas son “la garantía” de su victoria sobre el “imperio del mal” de Estados Unidos.

En las conversaciones celebradas durante dos días entre las dos Coreas en la localidad norcoreana de Kaesong, el régimen comunista no dio muestras de ceder a las presiones de Seúl para que Pyongyang renuncie a su programa de armas nucleares.

Por el contrario, en varios mensajes lanzados por los medios de propaganda del régimen comunista, Pyongyang acusó a Estados Unidos de ser un “imperio del mal”, de arruinar el proceso de reunificación intercoreana y de preparar la “segunda guerra de Corea”.

Mientras los tres delegados norcoreanos se reunían con los tres surcoreanos y ponían fin a diez meses sin contactos institucionales entre ambas Coreas, la Agencia Central de Noticias del Norte propagaba el mensaje firmado hoy por el diario oficialista “Rodong Sinmun” defendiendo las bombas atómicas como argumento ante EEUU.

“Nuestras armas nucleares son un escudo en el que podemos confiar para defender la soberanía y la paz del país, y una garantía de victoria”, indicó el mensaje, que echaba un jarro de agua fría sobre los esfuerzos de Seúl para atraer al Norte de nuevo al diálogo.

“Se han hecho todos los esfuerzos para encontrar un lenguaje común, pero serán necesarias más negociaciones sobre el asunto nuclear”, afirmó a la prensa el jefe de la delegación surcoreana y viceministro de Unificación del Sur, Rhee Bong-jo.

Rhee indicó que los delegados surcoreanos asistentes a la reunión apremiaron a Pyongyang a cumplir el acuerdo intercoreano de 1992 que prohíbe la presencia de armas nucleares en la península de Corea.

El pasado 10 de febrero, Corea del Norte confirmó que había desarrollado ya armas atómicas y anunció su retirada de las conversaciones multipartitas sobre su programa nuclear, reanudado a finales de 2002 precisamente para obtener esos artefactos de destrucción masiva.

Según Rhee, ante las demandas para que el Norte vuelva a esas negociaciones multilaterales y renuncie a sus armas atómicas, sus interlocutores norcoreanos “se limitaron a escuchar” y no mostraron signo alguno de renunciar a su postura de dureza.

Estados Unidos y Japón ya han señalado que, si Corea del Norte no atiende a los llamamientos internacionales para retornar a las negociaciones sobre su programa nuclear, podrían presentar esta crisis ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Corea del Norte ha repetido en varias ocasiones que tal paso, que podría implicar la imposición de sanciones al régimen comunista, será considerado como una declaración de guerra.

Una de las razones que han llevado a Corea del Sur a impulsar este encuentro de dos días en Kaesong es la necesidad de indagar directamente ante el Norte sobre los crecientes rumores propagados por EEUU acerca de un inminente ensayo de un arma nuclear norcoreana, quizá en junio.

La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, dijo ayer en Irlanda, tras un viaje sorpresa a Irak, que si Corea del Norte da un paso en ese sentido, “no le saldrá gratis”.

La presentación de este problema ante el Consejo de Seguridad de la ONU “es una opción que está ahí”, dijo Rice, de quien un diario japonés publicó hoy que podría estar preparando un viaje a Corea del Norte con mediación china.

Tanto el Gobierno chino como el japonés desmintieron esta noticia, publicada por el “Nihon Keizai”, en la que se indicaba que Pyongyang había pedido a las autoridades de Pekín que organizaran una visita de Rice a Corea del Norte.

El periódico señalaba, citando fuentes diplomáticas, que el propio ministro de Exteriores chino, Li Zhaoxing, había comunicado a Rice la propuesta norcoreana el viernes pasado.

“Estoy seguro de que hay gente que querría que Estados Unidos y Corea del Norte celebraran un diálogo directo, pero consideramos que la manera correcta de llevar a término este asunto es celebrando las conversaciones a seis bandas”, entre ambas Coreas, EEUU, Japón, China y Rusia, dijo el ministro portavoz nipón, Hiroyuki Hosoda.

El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Kong Quan, aunque calificó la información del viaje de Rice a Pyongyang como “llena de imaginación y sin fundamento”, mostró su esperanza de que Corea del Norte y EEUU “puedan celebrar contactos con el fin de construir un clima de confianza común y entendimiento”.