Novedades en charamicos

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POR MARGARITA QUIROZ
Finalmente, las aceras de la avenida Winston Churchill, que por más de 25 años lucieron abarrotadas, desde octubre a diciembre, de objetos navideños hechos a base de charamicos lucen totalmente despejadas. La orden de traslado emanada del Ayuntamiento del Distrito Nacional, obligó a los vendedores de estos objetos a que dejaran “el limpio” y ahora exhiben sus creaciones en el famoso Bulevar de la Churchill, justo donde los artistas locales e internacionales poseen sus Estrellas de la Fama, es decir, en el centro de la transitada avenida.

Esta disposición, a juicio de los vendedores, les ha empeorado la situación, pues aparte de pagar RD$4.000 por dos meses (noviembre y diciembre), por concepto de su estadía en el Bulevar, ven sus ventas amenazadas ya que a los clientes se les dificulta parar sus vehículos en medio de la vía. Años atrás,  los vendedores pagaban RD$500 por permanecer en las aceras.

“Las autoridades del Ayuntamiento nada más ven a los charamicos, pero por qué no arremeten en contra de los conductores que han hecho de las aceras parqueos”, dice Jorge Rincón, quien es propietario de hace 20 años del puesto de ventas que está ubicado frente al Banco de Reservas.

Según Rincón, del Departamento de Liquidación del Ayuntamiento le enviaron la notificación número 401007479, donde se le pide el pago de RD$4.000 por la colocación por dos meses de su mercancía.

LAS NOVEDADES

A diferencia de otros años, se ha podido apreciar como “pobre” la exhibición en  los puestos de ventas de artículos a base de charamicos. La cantidad de puestos, a juicio de la vendedora Sólida Polanco, son los mismos, pero la crisis económica que arropa al país ha influido para que las ofertas no sean tan abundantes y diversas.

Artículos como árboles de Navidad, nacimientos, canastas, burriquitos, vaca, camello, cerdo, canastas, lámparas, muebles, peritas, coronas, bolas, angelitos, mesitas y otras inventivas son vendidos en esta ocasión.

 No obstante, la novedad este año son los arbolitos campana y telaraña, diseñados con una estructura de madera adornados con bejuco japonés. La diferencia entre ambos es que el bejuco japonés empleado para confeccionar el arbolito telaraña es tejido, por eso su nombre. Se pueden conseguir en tonalidades azul, rojo, plateado, dorado, blanco, naturales y verde claro y oscuro. Los más vendidos son los azules y rojos.

Los  arbolitos campana llevan de una hasta ocho campanas, según las exigencias del cliente.

Otras novedades son los angelitos telaraña, hechos en bejuco y madera, los arbolitos tres esquinas elaborados con palitos y decorado con una estrella, así como los trineos, halados por el tradicional burrito.

Estas novedades son las más costosas del mercado producto del aumento que ha experimentado la pintura, según los vendedores.

Mientras que el costo de las demás mercancías dependerá del tamaño. Es decir, un arbolito pequeño se puede conseguir en RD$350, mientras que los grandes oscilan entre RD$800 y RD$1000.

Los nacimientos varían desde RD$45 hasta los RD$400, en tanto las canastas se consiguen desde RD$12 en adelante y las estrellas de colores (azul y rojo) a RD$150.

Un burrito pequeño cuesta este año RD$150 y los grandes RD$1.000. Otros artículos que se pueden conseguir  son las carretillas, los juegos muebles, las sillas y las lámparas, entre otros artículos.

Durante años la Churchill se ha constituido en uno de los lugares tradicionales para quienes se dedican a la confección y venta de estas artesanías. Desde principio de octubre los “maestros”, como denominan a los que se dedican a esta práctica, se internan en los campos de Villa Altagracia, Yamasá, La Victoria, San Cristóbal, Hato Mayor, La Vega y Puerto Plata con el propósito de recolectar todo tipo de charamico y bejuco y así dar cuerpo a objetos que caracterizan la Navidad en el país. Es con la colocación de estos objetos en la Churchill, que los capitaleños se enteran de que la Navidad ya está aquí.

Entre los charamicos y bejucos más usados por estos artesanos se encuentran el jaquimé, runrun, pabellón tirigüillo y el japonés, materia prima que lo único que le cuesta, a estos fabricantes, es el esfuerzo de buscarlo en comunidades rurales.

Mientras que para su elaboración utilizan como materiales e instrumentos: clavos, nylon, hilos, barniz, ceguetas, alambres y machetes.

ADIÓS A LOS “ARBOLITOS CHARAMICOS”

Las nuevas variedades de objetos en charamicos han desplazado a lo que en años atrás se convirtió en el símbolo de la Navidad criolla: el “Arbolito Charamico”, ese mismo de largos y abundantes flecos secos que sin pretensión alguna supo llenar de aire navideño a los hogares más humildes del país.

Sin duda, ésta era una alternativa atractiva y económica con la que las personas procedentes de escasos recursos alegraban su ambiente y llenaban de ilusión las mentes de sus pequeños hijos.

Por temporadas el charamico blanco estuvo bien en boga, ya que indirectamente simbolizaba la blanca Navidad celebrada en los países fríos de donde procede la tradición.

Más tarde, para adecuarlo al trópico, estos charamicos fueron teñidos de verde, y hasta de dorado, hasta que finalmente es escasa su presencia en el mercado.