Nubarrones en la chercha política

FABIO R. HERRERA-MINIÑO
Inmerso el país en la embriagante y cherchosa campaña política, llena de acusaciones, difamaciones y mediocridades, no nos hemos dado cuenta de los peligrosos nubarrones económicos que se ciernen sobre las estabilidad alcanzada en los pasados tres años, que la podrían afectar en el futuro, tan pronto se supere el proceso electoral y se vuelva a la realidad de un país asediado por un mundo en crisis.

La crisis financiera que sacude a Estados Unidos, preludio de una severa recesión, se ha ido manifestando de cómo el precio del petróleo mantiene en zozobra al mundo occidental, devorador de millones de barriles que cada vez se encarecen más y no hay forma de tener a corto plazo el sustituto de ese precioso combustible en vías de extinción. Así mismo, la caída del dólar en relación con el euro y el yen, manifiesta una peligrosa situación, que ya nos afecta con el aumento semanal de los precios de los combustibles, desmesuradas alzas en muchos artículos de gran demanda, entre los que se destacan el acero y el cemento de las construcciones, y los costos de alimentos y medicinas importados.

Tales nubarrones deberían ponernos sobre aviso, para ver si alguna vez aplicamos un plan de austeridad efectivo. Tal cosa, en estas semanas finales de la campaña electoral es imposible. Solo queda esperar a ver si la racionalidad y la cordura vuelve de nuevo a los que nos gobiernan, si es que los resultados electorales los favorece, como todo hace prever, para entonces sumergirnos en esa penosa realidad mundial que nos rodea. Esperamos que no se piense en aplicar una nueva reforma fiscal, medida favorita de los peledeístas, que han visto engordar, y disfrutar, los ingresos fiscales que han crecido más de tres veces desde el 2004.

Por suerte, es la burbuja de estabilidad económica en que fuimos envueltos por la valiente acción de las autoridades monetarias, que desde agosto del 2004 hicieron posible el milagro de la recuperación económica en un período tan corto, como la base de la esperanza y confianza de que la estabilidad no se debilitará y continuará siendo la bandera excepcional y luminosa de esta administración del presidente Fernández, que ha sido respaldada por tantas acciones atinadas del equipo de Banco Central, que ha visto crecer las reservas por encima de los US$3.0 mil millones.

El auge de las economías chinas e india y la solidez de los países europeos, afectan severamente las economías de otros países, cuyo único recurso es continuar siendo receptor del turismo, así como de las remesas de los nacionales que dispersos por el mundo conservan el imán de su tierra y familiares para enviar sus remesas, de forma tal que ambos sectores fortalecen la economía dominicana con más de $7 mil millones de dólares anuales, aparte de las inversiones que se han consolidado por el clima de confianza existente, gracias a ese blindaje de la burbuja dominicana de la solidez económica que nos ayuda a resistir los embates de los nubarrones internacionales, y pese al despilfarro de la actual campaña electoral.