Nueva sorpresa con cruce de cartas

La inconformidad de los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) con las últimas medidas monetarias adoptadas por el Banco Central ha constituido una nueva sorpresa para el organismo internacional, después que se acordó el restablecimiento del acuerdo sobre la base de que no se produjeran más sorpresas.

El acuerdo con el FMI fue suspendido cuando el gobierno decidió, sin consultar al organismo internacional, adquirir las acciones de Unión Fenosa en las distribuidoras Edenorte y Edesur.

Este diario reveló ayer un cruce de cartas entre la misión del FMI y el gobernador del Central, José Lois Malkún ante la inconformidad de los técnicos del organismo internacional con la validez del impacto monetario de las últimas medidas del Banco Central.

Ese hecho revela que a pesar de que el gerente técnico del Banco Central, Apolinar Veloz, afirmó recientemente que la medida había sido consultada y aprobada por los técnicos del FMI, la medida no fue coordinada con el organismo internacional, afirmó una fuente consultada.

No obstante, la fuente dijo que cree que el problema podría ser superado porque el Banco Central se había quedado sin alternativas para cumplir con el programa monetario acordado con el FMI.

Se explicó que la fuerte devaluación de enero, que provocó una tasa de inflación en los primeros dos meses de más de 20 por ciento, provocó una desviación en el programa financiero acordado con el FMI.

El acuerdo con el FMI había previsto una inflación para el año de 14 por ciento, nivel que superado en los primeros dos meses.

Se indicó que esto dificultó que funcionaran los instrumentos normales para cumplir con el programa monetario, ya que ante esa fuerte inflación, la población requirió de más pesos ante la pérdida del poder adquisitivo.

La fuente dijo que ante esa situación, las autoridades monetarias decidieron tomar medidas para recoger liquidez del sistema bancario.

No obstante, se indicó que el FMI no comparte medidas coercitivas para reducir la liquidez, como sería de la de obligar a los bancos a invertir en el 5 por ciento de sus pasivos sujetos a encaje en certificados de inversión.