Nuevo orden internacional de la ONU

PEDRO BLANDINO
En los años 70, con la crisis del petróleo, crisis monetaria, la deuda externa, los altos precios, los desequilibrios de producción, desempleo y depresión de los mercados y del consumo, la no existencia de un desarrollo equilibrado y uniforme entre los países desarrollados y los países en vía de desarrollo, los beneficios de la tecnología no compartido en forma equitativa, la transferencia de tecnología, depresión de los precios de las materias primas y la ampliación de la brecha entre los ricos y pobres, el fortalecimiento económico del Japón y la Unión Europea cuestionando fuertemente el orden económico internacional, llevan a los países miembros de las Naciones Unidas a una convocatoria de un período extraordinario de la asamblea general del organismo mediante resolución 3201 (5-UI) del 12 de mayo para enfrentar la crisis económica ante la comunidad internacional.

“Teniendo presente el espíritu, los propósitos y principios de la carta de las Naciones Unidas de promover el progreso económico y social de todos los pueblos, proclamamos solemnemente nuestra determinación común de trabajar con urgencia para el establecimiento de un nuevo orden económico internacional basado en la equidad, la igualdad soberana, la independencia, el interés común y la cooperación de todos los estados”. El nuevo orden económico internacional debe basarse en el pleno respeto de los siguientes principios.

a) La igualdad soberana de los estados, la libre determinación de todos los pueblos, la inadmisibilidad de la adquisición de territorios por la fuerza, la integridad territorial y la no ingerencia en los asuntos internos de otro Estado.

b) La más amplia cooperación entre los estados miembros de la Comunidad Internacional, basada en la equidad y que permita eliminar las disparidades existentes en el mundo y asegurar la prosperidad de todas.

c) La plena y efectiva participación, sobre una base de igualdad, de todos los países en la solución de los problemas económicos mundiales en beneficio común a todos los países.

d) El derecho de cada país a adoptar el sistema económico social que considere más apropiado para su propio desarrollo sin sufrir como consecuencia de ello ninguna discriminación.

e) La plena soberanía permanente de los Estados sobre sus recursos naturales a ningún tipo de coerción económica, política o de otro índole para impedir el libre y pleno ejercicio de su soberanía permanente.

f) El derecho de todos los Estados y territorios y pueblos sometidos a la ocupación extranjera, a la dominación foránea o colonial a la restitución de sus recursos naturales y a las total indemnización por explotación, agotamiento y el deterioro de sus recursos naturales.

g) La reglamentación y supervisión de los empresas transnacionales mediante la aplicación de medidas en beneficio de la economía nacional de los países en donde esas empresas realizan sus actividades.

h) El establecimiento de relaciones justas y equitativas para las materias primas, los productos primarias, los bienes manufacturados y semi-manufacturados que exponen los países en desarrollo.

i) La prestación de asistencia activa a los países en desarrollo por toda la comunidad internacional sin condiciones políticas o militar.

j) La garantía de una corriente suficiente de recursos y promover el progreso de los países en desarrollo, para el sistema monetario internacional.

k) El mejoramiento de la competencia entre productos naturales y sintéticos.

l) El trato preferencial a los países en desarrollo en la cooperación internacional, siempre que sea factible.

m) Creación de las condiciones favorables para la transferencia de recursos a los países en desarrollo.

n) La posibilidad de acceso a los adelantos de la ciencia y la tecnología.

o) La necesidad de que todos los estados conserven sus recursos naturales y evitar el despilfarro.

Aclaramos al lector que para no ser monótono y cansones solo copiamos parte de la declaración. Esta será base para las relaciones económicas entre los pueblos y todas las naciones. Las Naciones Unidas adoptó en forma unánime esta declaración e insto a todos sus miembros para que realicen sus mayores esfuerzos para lograr su aplicación.

Las Naciones Unidas en ese mismo período mediante resolución 3202 (S-VI) 1 de mayo de 1974 aprobó un plan de acción sobre el estable establecimiento de un nuevo orden económico internacional. El modelo económico fracasó y estamos viviendo una nueva crisis económica en este nuevo siglo y nuevo milenio, cualquier situación parecida es pura coincidencia. En un próximo artículo comentaremos el nuevo decenio y la declaración del milenio de las Naciones Unidas.