Nuevo procedimiento beneficia a pacientes con fracturas de vértebras

Un nuevo procedimiento denominado vertebroplastia está dando buenos resultados en Miami en la reparación sin necesidad de cirugía de vertebras de la columna de pacientes de osteoporosis, enfermedad que ha crecido considerablemente en la población femenina. La técnica, que comenzó a ser utilizada por especialistas franceses en 1988 y que arrancó en Estados Unidos en 1993, es una de las últimas novedades de intervención ósea y permite la implantación de un cemento clínico en los huesos para su reconstrucción.

“Este método sirve para las fracturas óseas sin tener que intervenir quirúrgicamente y ofrece una recuperación muy rápida que permite al paciente ponerse en pie inmediatamente”, dijo el doctor Ira Braun, director de neuroradiología intervencionista del Miami Cardiac and Vascular Institute (Instituto Cardíaco y Vascular de Miami), que funciona en el Baptist Hospital.

Los productos que se inyectan en las vértebras son “cementos y sales de calcio, entre otros, que actúan como un andamio para los huesos y que en algunos casos hacen que el hueso se regenere”. Además se inyectan, en algunos casos, los analgésicos y otros medicamentos para disminuir, lo mejor que se puede, los efectos de lo tumores y mejorar la calidad de vida del paciente. Braun declaró que los adelantos en radiología como una nueva técnica

diagnóstica han permitido además “acceder visualmente con precisión al interior del esqueleto humano y permitir una mejor localización de tumores o lesiones óseas”. Acerca de los cementos que se utilizan para las lesiones de vértebras afirmó que actualmente en un 98% de los casos se trata de cementos acrílicos, pero ya empiezan a utilizarse cementos biológicos, formados por productos que se van a integrar en el hueso.

El procedimiento

Braun explicó que la vertebroplastia (que otros llaman verteroplastia) no conlleva cirugía, pero requiere de anestesia local y un poco de sedante endovenoso. El paciente es acostado en una camilla y se le introduce una aguja en el punto de la columna vertebral donde se ha detectado la pieza ósea fracturada. A través de la aguja se inyecta el cemento que llega a soldar la vértebra. El procedimiento es guiado en todo momento por rayos X y se hace en dos períodos de 45 minutos en un mismo día.