Nuevos parámetros de cuentas nacionales

El sector agrícola dominicano dejará de ser Ael rincón de los [email protected], al menos en lo que respecta a las cuentas nacionales que abordan el desempeño del Producto Bruto Interno (PBI) periódicamente, debido a que, !por fin!, empezó a superarse el gran problema que constituían las subestimaciones de muchos productos no ponderados para el cálculo de las cuentas nacionales.

Según fue expuesto en un encuentro efectuado en el Banco Central con varios periodistas del área económica y economistas invitados, a partir del próximo mes de julio de este año habrá un renovado modelo de cuentas nacionales para subsanar muchos de los cálcumos mal estimados al momento de estimar los apertes sectoriales de cada esfera en la producción nacional de bienes y servicios.

Los economistas del Banco Central Fernando Pellerano, Asesor Económico de la Gobernación; Alberto Calderón, director de Cuentas Nacionales de la institución y Fernando Fernández, explicaron los alcances del nuevo programa que sustituye al último confeccionado en el año 1991 y que sirvió para extender esos cálculos hasta el pasado año 2003.

AEl problema era que ese viejo cálculo presentaba ya muchas subestimaciones explicó el economista del Banco Central Fernando Pellerano , debido a los acelerados cambios que en los últimos años ha experimentado la economía de la República [email protected]

Pellerano sostuvo que hay sectores que han emergido como claves en la economía nacional, en tanto hay otros que tradicionalmente eran reconocidos por sus aportes, pero en los que hay que reconocer han variado mucho los renglones y servicios que originaban una mayor actividad económica identificada a través de su respectiva dinámica.

Sostiene que cada cantidad de años en todos los países es preciso hacer estos cambios en vista de que el proceso de internacionalización económica conlleva que emerjan nuevos renglones productivos y nuevos productos y servicios pasen a ocupar nuevos espacios.

[b]Vieja metodología[/b]

La anterior metodología para aplicar los estudios de interés para las Cuentas Nacionales solamente contaban con una muestra de 71 renglones, mientras ahora ascienden a 247 renglones distintos.

Refirió que como producto de esta situación los cambios que habrán de verificarse podrían sacar a relucir la gran subestimación de sectores que ordinariamente hacen aportes ahora a la economía, pero que no eran reconocidos como tales.

En el caso del sector agropecuario, se estaba cometiendo una injusticia en términos de determinar sus verdaderos y reales aportes al PBI, quedando subestimado en sobremanera y muy por debajo de lo que realmente significan para nuestra economía subsectores nuevos que hasta ahora eran desconocidos, pero que sorpredentemente han tenido un crecimiento acelerado en los últimos dos lustros.

Por ejemplo, en el sector agrícola apenas se estimaban a nivel de la cuentas nacionales, fuera de la producción cañera, unos 19 renglones, pero que ahora se pasarán a tomar en cuenta alrededor de 79 productos que tienen gran presencia en el campo.

Dicha presencia viene dada tanto por la capacidad en genera un activo comercio en el país, crear riquezas en exportaciones y divisas, así como en genrar empleos a nivel regional.

El proceso implica el acopio de datos estadísticos más refinados y depurados sobre oferta, producción y mercadeo de bienes y servicios en sectores tradicionales y no tradicionales, lo cual tendrá amplia repercusión al momento de estimar el Producto Bruto Interno (PBI), tanto sectorial como general.

Para esos fines el Banco Central, que ha venido haciendo estos cambios como parte de una vasto esfuerzo mundial con el auspico de la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) y alentado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ha desplegado una red para el acopio de datos a nivel nacional, en cada región.

Eso incluirá a sectores potencialmente aportantes de impuestos y con vocación de crecimiento dentro del contexto del PBI sectorial y con gran impacto subregional.

[b]Desde la SEA[/b]

Tras ponderar como una bendición esperada para colocar en su justo lugar al sector agropecuario dominicano, el subsecretario de Estado de Planificación de Agricultura, doctor Jesús De los Santos, sostuvo que estos cambios eran reclamados por la institución que vela por la producción sectorial desde hace algunos años.

Explicó que desde que el actual equipo se instaló en la secretaría de Agricultura tomó la iniciativa de hacerles los debidos señalamientos a las entonces autoridades del Banco Csntral para que corrigieral el problema.

AA esto se atribuía sostiene el economista y funcionario , el hecho de que, por ejemplo, muchas veces desde que aparecía una subrepticia merma en el PBI del país, bien en un semestre, en un semestre o en un año, el primero en quedal mal parado lo era el sector agrícola, puesto que la institución monetaria se regía por parámetros muy tradicionales y en [email protected]

El subsecretario De los Santos consideró que estos cambios en el cálculo y ponderación de nuevos rubros eran de una gran necesidad, puesto que con ello podremos en lo adelante medir mucho mejor los aportes que en materia de producción, riquezas, comercio y mano de obra generan las actividades vinculadas al agro dominicano.

Refirió que un equipo de técnicos de la Secretaría de Agricultura por instrucción del anterior secretario Eligio Jáquez y del actual secretario José Fabelo, efectuó su contribución técnica con los cambios que se han hecho desde el Banco Central para lograr una mejor ponderación sectorial.

AA partir de este momento podremos verificar que como resultado de tal ponderación el país empieza a colocar en su justo lugar los ingentes aportes del sector agropecuario a la economía del país, permitiéndolo facilitarse mejores caminos hacia metas económicas, empresariales y de mercados con miras a conquistar nuevos nichos para nuestra producció[email protected]

[b]Una economía globalizada[/b]

Como resultado de los cambios que a partir del próximo mes aplicarán las autoridades del Banco Central al sistema de Cuentas Nacionales, paradógicamente el Producto Bruto Interno (PBI) revelará una subestimación importante, ya que al no existir una recolección fidedigna de datos con relación a los cambios que se han operado en los diversos sectores de la economía del país, las cifras resultaban en subvaluaciones y subestimaciones.

Esto influía poderosamente en la configuración global del PBI general y sectorial, por lo que desde ya se han asegurado los cambios para que en lo adelante el país cuente con un sistema de Cuentas Nacionales confiables.

No solamente la República Dominicana adolecía de este problema, puesto que muchos países de la región y de otros confines del mundo confrontan la misma problemática.

Los cambios implicarán que las agencias internacionales puedan situar en su justa dimensión los aportes del país al comercio y producción mundiales, así como comprobar el influjo que la economía de República Dominicana tiene sobre el resto de la región, la interacción de sus factores productivos, los cambios en sus relaciones comerciales y los flujos del comercio y los capitales.

La metodología también implica que metodológicamente se produzca una integración de las matrices que han incorporado la metodología efectuada con el objeto de identificar los diferentes vínculos de sectores económicos entre sí, sus trnsacciones cotidianas y otros aspectos de interés.

Para los fines técnicos se procederá a la realización de encuentas por hogares, sectores de producción, en las empresas no financieras, en el propio sector financiero, básicamente en los bancos, y en el sector gobierno.

Para fines de estudios, el sector gobierno se dividirá en dos subsectores, que son el gobierno central, y por otro lado, el Banco Central debido a su capacidad de emitir liquidez.

AEl propósito, según el economista Pellerano, es el de con tales parámetros se ayude a comprender la estructura financiera de una economía [email protected]

Se trata por tanto de construir un modelo que sea de fácil comprensión al momento de estudiar los cambios y los movimientos de una economía que como la nuestra se inserta cada vez más dentro del contexto de globalización mundial.