NUEVOS PROTOCOLOS PARA TRATAR EL DENGUE

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Hoy día, el dengue es una enfermedad más agresiva, incluso se habla de que posiblemente el virus se encuentre en una etapa de mutación.
Para afianzar esta tesis, los especialistas toman en consideración cambios en su sintomatología; de altas fiebres; fuerte dolor de cabeza y de estómago, sangrado, petequias… muchos pacientes, ahora también experimentan vómitos frecuentes, mareos que les impiden, incluso, mantenerse de pie, confusión mental, convulsiones, manos y pies fríos, taquicardia y dificultad para respirar.

Tomando en cuenta estos parámetros, el dengue es visto hoy desde una clínica diferente.
El doctor Edgar Allan Vargas, expresidente de la Sociedad Dominicana de Pediatría, aborda para ¡Vivir!, este importante tema y explica que en la actualidad se usan otras terminologías e implementan nuevas formas de diagnóstico y abordaje.

Años atrás, dice Vargas, las plaquetas eran el principal “termómetro”, para guiar al médico e indicar la gravedad del paciente. Hoy la alerta son los signos vitales, básicamente, la presión arterial, y que no haya líquido alojado en órganos importantes como el estómago y los pulmones, con el propósito de evitar la ocurrencia de una ascitis (inflamación abdominal por la acumulación de líquido) o un edema pulmonar, (líquido en los pulmones) y de esta forma un desenlace fatal.

En la conferencia “Dengue, qué debemos esperar para actuar”, Vargas explica que la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el 2009, clasifica los casos de dengue como: dengue sin signos de alarma, dengue con signos de alarma y dengue grave. Dejando atrás la tipificación de dengue clásico y hemorrágico.

Los pacientes con dengue sin signos de alarma pueden tener un manejo ambulatorio, en caso de que no sean diabéticos, menores de un año, obesos, hipertensos, falcémicos, asmáticos, con daño renal, adultos mayores o embarazadas.

El paciente con dengue con signos o dengue grave, necesariamente debe ser hospitalizado.
Es importante que indique con certeza cuándo comenzaron los síntomas, si han sido continuos u ocasionales y qué tan intensos se han manifestado.
Estas respuestas, dice el pediatra, permiten que el especialista dé seguimiento al curso de la enfermedad, que es una media de uno a 10 días, siendo los de mayor riesgo o fase crítica el cuarto, quinto y sexto día, por lo que lo recomendable es una mayor observación.
En estos tres días de riesgos es cuando el virus actúa en el cuerpo de forma más agresiva, el paciente podría sufrir un choque hemorrágico, daños en los órganos, edema pulmonar, ataque al corazón y hasta morir.

En la búsqueda de señales para pronosticar la severidad del cuadro de dengue se ha encontrado – señala Vargas- que la deficiencia de vitamina B12 puede ser responsable de trombocitopenia severa, mostrando una lenta recuperación en el conteo de plaquetas y una prolongada hospitalización.
Otros estudios -cuenta Vargas- lo relacionan con altos niveles de lípidos en la sangre como marcadores de severidad.

En las Américas el dengue tiene un patrón endemo-epidémico con brotes que ocurren cada 3 a 5 años. Este año se ha producido en el país un brote que ha provocado la muerte de 27 personas, según cifras oficiales.
Qué debe hacer el médico. En signos de alarma es prudente que el médico mande a realizar una detención de antígenos (proteína no estructural 1 (NS1), una prueba cualitativa que identifica antigenemia viral en 48 horas de fiebre, lo que permite un rápido tratamiento que evita posibles complicaciones.

Es importante destacar, dice el actual asesor de la Sociedad Dominicana de Pediatría, que una prueba NS1 negativa no excluye la posibilidad de la enfermedad. Además, se deben realizar pruebas de aislamiento viral y diagnóstico molecular.
La observación de la disminución rápida de las plaquetas, en una persona con uno o dos días de fiebre alta, aunque el hemograma esté en rango normal, debe ser un signo de alarma, dice el pediatra.

En el caso de pruebas en imágenes, los síntomas del paciente son los que guiarán al médico para que ordene su realización. El protocolo clínico establece la radiografía de tórax, sonografía abdominal y ecocardiograma, a fin de evitar que haya retención de líquido en pulmones, estómago o la ocurrencia de un posible infarto por deshidratación, respectivamente.
Ya confirmado el caso, Vargas recomienda observar patrón de temperatura, volumen de ingreso y egreso de líquido, diuresis, (volumen y frecuencia), signos de alarma, hematócrito, leucocitos y plaquetas.
Factores de muerte
Vargas aclara en su conferencia que las muertes de casos en el dengue severo son atribuibles a varios factores:
1. Durante las epidemias los hospitales están sobrecargados con un gran número de pacientes.
2. El seguimiento y la administración de medicación son extremadamente difíciles debido a los recursos limitados en los países en desarrollo.
3. La falta de comprensión de la fisiopatología exacta del dengue y de un seguimiento al protocolo.
4. Muchos pacientes debido a la falta de educación llegan tarde al hospital, a veces en estado de “shock”, por lo que su manejo es difícil y en la mayoría de los casos con un mal resultado.

Importante

Dificultades para el tratamiento del dengue
, La presencia de cuatro serotipos diferentes de virus, cada uno con la capacidad independiente de causar una enfermedad mortal.
, La falta de disponibilidad de un tratamiento específico
, La no disponibilidad de una vacuna para la prevención
, Dificultad en el control de la población de vectores.