Obama & McCain: El dilema real

Cuando cada día nos acercamos más a lo que quizás sean las elecciones presidenciales más controversiales en la historia de los Estados Unidos, se acrecientan las confrontaciones de opinión sobre las características de cada uno y de sus programas.

El problema real sobre el que decidirán dar su voto los estadounidenses no se centra en el hecho de que uno sea republicano y el otro demócrata; ni de que aquel seguiría, en lo esencial, la política actual del inquilino de la Casa Blanca sin importar cuanto haya afectado la credibilidad y liderazgo de los EE.UU. en el mundo; o este otro que promete un cambio radical, no para construir otro Estados Unidos, sino para reponerlo en el lugar del que se estima que ha caído.

Tampoco va a ser crucial para los votantes si uno es partidario de las llamadas medidas extremas de interrogación para los detenidos – que en otra parte del mundo llamarían torturas – o si se está en contra de ellas y se propugna el respeto, sacrosanto hasta ahora en la sociedad norteamericana, a la integridad física del individuo. A la mayoría de los votantes no les va a importar si uno sufrió las torturas en carne propia ni si el otro no pone ni la poca carne que protege sus delgaduchos dedos para votar en contra de leyes ultrajantes. No va a ser decisivo para los votantes si se adopta una política de diplomacia y conversación directa con los adversarios o la de confrontación y amenaza. No importan los 30 años de diferencia entre uno y otro, el problema no va a ser generacional.

En la decisión del votante norteamericano no va a influir de manera definitiva cual sea la posición de los candidatos con relación a la inmigración ni cuan aceptable sea para la comunidad hispana. Para esta última – con capacidad de voto – el tema va a tener más importancia pero va a ponderar conjuntamente otros factores.

Esos “otros factores”, para todos, se van a centrar en el dilema de la economía, su comportamiento actual y sus perspectivas futuras. Es tradición que el tema económico y su impacto en el bolsillo es fundamental a la hora de votar en una elección presidencial.

El comportamiento histórico ha mostrado que cuando al llegar el momento de votar la economía es floreciente ello ha favorecido, generalmente, al candidato o partido en el poder. La situación inversa ha llevado a resultados también adversos.

El verdadero dilema para el votante es si confiar en la política oficial republicana de ocho años considerada de beneficio irrestricto para los más ricos o si buscar una alternativa más orientada a los sectores de clase media. That is the problem.