Obama termina gira con escalas simbólicas

JERUSALEN. AP. Concretando una visita de tres días a Israel, el presidente estadounidense Barack Obama honró hoy a héroes de Israel y víctimas del Holocausto, y acudió al bíblico lugar de nacimiento de Jesucristo.   

Acompañado del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y del presidente Shimon Peres, Obama colocó coronas de flores en las tumbas de Theodor Herzl, el fundador del sionismo moderno quien falleció en 1904 antes de realizar su sueño de una madre patria judía, y del ex primer ministro israelí Yitzhak Rabin, quien fue asesinado en 1995.   

Obama y sus anfitriones llegaron a la tumba de Herzl bajo un cielo despejado.

Obama se aproximó solo al lugar donde reposan los restos de Herzl e inclinó la cabeza en silencio. Volteó brevemente para preguntar a Netanyahu dónde colocar una piedra pequeña, según tradición judía, luego colocó la piedra sobre la tumba.   

“Es aleccionador e inspirador visitar y recordar al visionario que inició el extraordinario establecimiento del Estado de Israel”, escribió Obama en el libro de visitantes de Mt. Herzl.

“Deseo que nuestros dos países posean la misma visión y aseguren la paz y prosperidad para las generaciones futuras”, agregó.   

Más tarde durante el día, Obama viajaría a Jordania, donde planeaba reunirse con el rey Abdalá II.

Entre los temas a tratar está la situación de Jordania ante la afluencia de medio millón de refugiados sirios ante la guerra civil en su país.

Abdalá ha manifestado temores de que extremistas y terroristas pudieran crear una base regional en Jordania.   

La visita realizada a la tumba de Herzl, así como la del jueves para ver los Manuscritos del Mar Muerto, los textos hebreos antiguos, fueron escalas simbólicas para Obama que reconocieron que el fundamento de la existencia de Israel posa en sus lazos históricos con la región y con una visión que precede al Holocausto.

Obama fue criticado en Israel por su discurso de 2009 en El Cairo en el que sólo dio el ejemplo del Holocausto como razón para justificar la existencia de Israel.  

“Aquí en su antiquísima tierra, hay que decirlo para que lo escuche todo el mundo”, manifesto Obama  en Yad Vashem, en una clara respuesta a esas críticas.

“El Estado de Israel no existe debido al Holocausto, pero con la supervivencia de un Estado fuerte judío de Israel, tal holocausto nunca ocurrirá nuevamente”.   

En la tumba de Rabin, a unos pasos de distancia, Obama se reunió con miembros de la familia del ex primer ministro. Inicialmente colocó una piedra sobre la parte de la tumba donde reposan los restos de la esposa de Rabin, luego regresó para colocarla sobre la parte que corresponde al asesinado político.

En un gesto vinculando a Estados Unidos con Israel, la piedra colocada sobre la tumba de Rabin fue tomada de los terrenos del monumento conmemorativo de Martin Luther King en Washington, dijo la Casa Blanca.   

Obama dijo a la familia que Rabin fue “un gran hombre”.  

Antes de visitar la Iglesia de la Natividad en Belén, un solemne,  Obama visitó el memorial Yad Vashem del Holocausto. 

En el memorial, Obama estuvo acompañado del rabino Yisrael Meir Lau, un sobreviviente de campo de concentración de Buchenwald, quien perdió a ambos padres en el Holocausto.

Durante la visita al Pabellón de Nombres Yad Vashem, una cámara circular que contiene testimonios originales que documentan a cada víctima del Holocausto que ha sido identificada.