Obesidad infantil. ¿Cómo detenerla?

Obesidad infantil. ¿Cómo detenerla?

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves de este siglo y su prevalencia aumenta a un ritmo impresionante. Para detenerla, las acciones deben estar encaminadas a la prevención más que a la cura. Aunque una vez desarrollada la obesidad el objetivo principal del tratamiento es disminuir el peso corporal y la masa grasa, asegurando un crecimiento normal.

Lo primero que debemos hacer es tomar consciencia del problema e iniciar por nuestros hogares a realizar pequeños cambios orientados en mantener un balance entre buenos hábitos de nutrición y actividad física. Luego, servir de multiplicadores en nuestra comunidad a sabiendas que a diferencia de nosotros los adultos, los niños no pueden elegir el entorno en el que viven ni los alimentos que consumen.

Algunos pasos que podemos dar:

1- Dar leche materna desde el nacimiento porque es el primer y mejor alimento, y agregar poco a poco y después de los seis meses alimentos complementarios.
2- Fomentar dietas saludables, equilibradas y balanceadas que aporten nutrientes en cantidad y calidad suficientes para la edad del niño y la niña.
3- Reducir el consumo de “calorías vacías” que aporta la “comida rápida o chatarra”: pizzas, salchichas, hamburguesas, refrescos, azúcares, frituras, etc.
4- Aumentar el consumo de frutas y vegetales – 3 a 5 porciones diarias.
5- Distribuir los alimentos en 5 a 6 comidas al día para evitar estar “picando” entre horas y las ingestas frecuentes de dulces y otros alimentos no saludables.
6- Brindar meriendas nutritivas: frutas, yogurt, cereales integrales.
7- Incentivar la realización de una mayor actividad física y reducir el tiempo de inactividad; la Academia Americana de Pediatría ha recomendado que en la infancia no se haga uso de más de 2 horas por día del televisor.
8- Integrar a nuestros pequeños en actividades familiares que incluyan juegos activos: salir de paseo, montar bicicleta, patinar, trotar, etc.
Todos podemos aportar a mejorar la salud de los niños y niñas. Comencemos haciendo pequeños cambios. Iniciando con la merienda, a partir de mañana, al escoger qué ponerle en la lonchera, opta por un jugo natural o fruta antes que ponerle una bebida azucarada, artificial.
¡Pequeñas decisiones hoy se tornan en grandes diferencias mañana! ¡Podemos hacerlo! Esta columna es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo. Escribe tus preguntas a: sodonuclim@gmail.com / @sodonuclim.

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