Objetivo de ANSPAC,
elevar la autoestima de las mujeres

La Asociación Nacional Pro Superación Personal (ANSPAC)  surge en 1974 ante la inquietud de un grupo de personas preocupadas por la pérdida de valores en la sociedad.

Nació originalmente en Monterrey, México, donde está la primera fundación, pero en República Dominicana surge en el año 2000, vinculada con la filosofía de su matriz mexicana, pero con criterios locales.

Así como en Dominicana, funciona en Venezuela, Panamá, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, entre otros.

La razón de ser de ANSPAC es la superación integral de la persona, enfocada en la mujer, porque ésta es el pilar de la familia, por ello debe crecer integralmente y por decirlo así, ayudará a crecer automáticamente a todos los miembros de la familia.

Quien así se expresa es  la presidenta de esta entidad, Blanca Resendez de Treviño, cuya labor social es constituirse en un grupo de apoyo a mujeres a través del aprovisionamiento de conocimiento de derechos civiles y ciudadanos e instrucción en oficios y manualidades. Gisel Félix y Elena Romano son vicepresidenta y tesorera de la entidad respectivamente.

La formación que perseguimos es la integral –explica Elena Romano- porque ésta abarca no solamente que la mujer sea madre y esposa, sino que también se pueda desarrollar en otras áreas, en lo laboral, lo profesional. Nuestro programa incluye el área de manualidades, que les permite sentirse útiles, además de poner la debida atención al esposo e hijos. También trabajamos en el área de formación humana y religiosa, es decir que es integral, porque abarca varios aspectos.

En realidad, el fin de la fundación no es ayudarlas económicamente, lo que queremos es darles las herramientas apropiadas para que sean ellas quienes experimenten su propia resolución de conflictos.

Contamos con manuales elaborados por personas especializadas, entre los que se encuentran psicólogos, trabajadores sociales y religiosos.  Trabajamos un día a la semana, 1 hora y 45 minutos por clase.

ANSPAC en República Dominicana se encuentra en San Pedro de Macorís, una en el barrio Titán, y dos en el Club de Leones que suman más de 200 mujeres.

El programa básico dura 3 años. Tenemos también los de formación espiritual/religiosa, realizados por sacerdotes de los Legionarios de Cristo. Aunque aquí (en Dominicana) no tenemos representantes de los legionarios, estamos haciendo el trabajo con el apoyo de personas que capacitan a las maestros en religión, las van instruyendo, similar labor a las que realizan los legionarios en los otros países donde está ANSPAC. Las de formación humana, por supuesto, son psicólogas las responsables.

¿Cuáles planes concretos tienen con visión de futuro en la organización?

Estamos dando nuestros primeros pasos en Dominicana.

No hemos querido hacerlo en grande, porque en mi particular opinión, debemos tener bien cimentado lo que tenemos para luego expandirnos, luego iremos a Santo Domingo, y más tarde a La Romana. La verdad es que ahora, CEMEX Dominicana es la única empresa que nos da soporte económico. Nos gustaría recibir apoyo de otras empresas porque esta experiencia la podemos llevar al seno de otras grandes empresas que inciden en grandes conglomerados de personas, queremos vender a ANSPAC en ese sentido y que cada empresa se apropie de ella y tenga su propia ANSPAC.