Obligaciones compartidas

Estando ya en cercanía para el examen de los problemas que afectan la prestación de los servicios de salud que tanto les competen, el ministro de Salud, RafaelSánchez Cárdenas, y el presidente del Colegio Médico Dominicano, Waldo Ariel Suero, auguran una unificación de criterios para superar con esfuerzos mutuos precariedades en ámbitos asistenciales a partir de una línea de acciones consensuadas. En lo que toca al Gobierno, la sociedad requiere legítimamente la aplicación con autoridad de políticas y directrices reconocedoras de los derechos a la salud. De otra parte, y con el mismo objetivo, están los papeles que juegan médicos y enfermeras de cuya profesionalidad, entereza y dedicación es imposible prescindir.

El proveedor estatal de materiales e instalaciones para el propósito de curar enfermos y salvar vidas está obligado a satisfacer al sector con el presupuesto que manda la realidad demográfica y social, lo cual no ocurre en este momento, según el esquema establecido internacionalmente. Existe, sin embargo, la necesidad de mejorar el factor humano en los centros de salud para el aprovechamiento de los recursos disponibles en cada uno de ellos y la fiel aplicación de protocolos y procedimientos, aspectos supeditados en gran medida a las actitudes de quienes desempeñan oficios esencialmente humanitarios. La buena voluntad llena vacíos; sin restar valor a reclamos laborales.

Falta crucial de buenos oficios

En medio de las aprensiones que causa la abierta adhesión a la compra de votos -practicada escandalosamente durante las pasadas primarias- y la posibilidad de que vuelvan por sus fueros los competidores que nadan en atrevida abundancia, lo que más se resalta es el retraimiento del Ministerio Público que debería estar actuando desde antes para cada indicio o prueba de transgresión electoral. Brilla por su ausencia la función adjunta que corresponde disponer para la actuación de oficio ante querellas y denuncias y hasta sin necesidad de iniciativas de terceros. El procurador no ha convocado al organismo que llene ese vacío que además de preocupar para la marcha electoral alentaría sombríos cometidos contra la equidad, limpieza y transparencia en una competencia caracterizada por la exhibición unilateral de poderío.