Ocho mitos sobre el VIH/ Sida

Desde su descubrimiento formal en el año 1983, hasta el día de hoy es mucho lo que se ha avanzado en el conocimiento del sida.

Las campañas de comunicación aumentan y se presume que cada día hay más información en cuanto a la forma de contagio y tratamiento se refiere.

Sin embargo, las cifras de nuevas infecciones y la situación de la enfermedad en algunos países demuestran que algo no está funcionando.

¿Qué podría estar pasando? ¿Será que acaso la información no está llegando o tal vez es que los mitos y la interpretación errónea son los elementos preponderantes?

En este último caso, a fin de romper con las  principales falacias que imperan sobre esta enfermedad, ¡Vivir! comparte con ustedes ocho mitos sobre el sida y, por supuesto, ofrece  la información correcta de acuerdo a especialistas en la materia.   

Mito No. 1.   “El VIH se puede transmitir a través de las lágrimas, del sudor, de los mosquitos, en piscinas o por contacto casual”

Realidad: El VIH sólo se puede transmitir a través de la sangre, el semen, los fluidos vaginales o la leche materna de una persona infectada. Las formas más frecuentes de transmisión del VIH son el contacto sexual sin protección y el compartir agujas con una persona VIH+. El virus también se puede transmitir de la madre al bebé durante el parto.

Las lágrimas, el sudor, la saliva, la orina y las heces  no  son infecciosos.

Mito No. 2.  “Los heterosexuales no se contagian con el VIH”

Realidad: Todavía hay muchas personas que creen que el sida es “una enfermedad de homosexuales”. Sin embargo, las estadísticas señalan que la mayoría de las personas VIH+ en todo el mundo son heterosexuales. Los hombres infectan a las mujeres y viceversa. El riesgo no tiene que ver con preferencia sexual, sino  con la conducta sexual.

Mito No. 3.  “Estoy seguro porque sólo tengo relaciones con una persona o porque estoy casado”. 

Realidad: Si ni usted, ni su pareja  se hicieron la prueba del VIH antes de iniciar la relación y ambos obtuvieron un resultado negativo no puede estar seguro de ser VIH negativo.

Y es que si usted  es fiel, pero su pareja no, o si ella o él era VIH+ antes de conocerte, aun es posible que se infecte con el VIH.

Mito No. 4.  “Estoy segura porque soy virgen”

Realidad: Nuevamente, “ser virgen” sólo es una etiqueta. Si no ha tenido contacto sexual de ningún tipo, no hay problema. Sin embargo, si ha tenido sexo oral o anal, pero cree que es “virgen” porque no ha tenido sexo vaginal, de todas maneras corre el riesgo.

Mito No. 5.  “Las lesbianas no se contagian con el VIH”

Realidad: Las mujeres que sólo tienen relaciones sexuales con otras mujeres, por lo general corren un menor riesgo, debido a las prácticas sexuales que realizan. Sin embargo, también pueden contraer el VIH. Recientemente se informó de un caso en que una lesbiana se infectó al compartir juguetes sexuales con su pareja VIH+. Además, muchas mujeres que se consideran lesbianas ocasionalmente tienen relaciones sexuales con hombres y pueden infectarse de esa forma.

Mito No. 6.  “Los adolescentes son el problema”.

Realidad: Las epidemias generalizadas afectan a todas las edades reproductivas.  Y  aunque las chicas adolescentes se contagian a través de las relaciones sexuales con hombres mayores, las estadísticas muestran que la incidencia de VIH femenino aumenta a partir de los 20 años. En el caso de los chicos se contagian incluso a edades más tardías.

Mito No. 7.  “Los condones son la respuesta”.

Realidad: El uso de preservativos es crucial para contener la epidemia concentrada y puede proteger a algunos individuos, especialmente a quienes trabajan en el negocio del sexo. Pero tendrán un impacto limitado a nivel global.

Mito No. 8.  “La prueba del VIH es la solución”.

Realidad: Saber si  es portador del virus  no basta.  Es necesario un cambio de conducta pues  quienes acaban de infectarse, tienen más capacidad de propagarlo y   dan positivo en la prueba   tiempo después.

El especialista

Ramón e. Almánzar

re.almanzar@gmail.com

El ABC de la   prevención

ABC, son las iniciales en inglés de las palabras “Abstinence” (abstinencia); “Be faithful” (ser fiel); “Condom” (preservativo, condón). Son los diferentes aspectos que se toman en cuenta para poder protegernos de las ITS/VIH/SIDA. La abstinencia será siempre la forma más segura de no infectar ni ser infectados. Ser fiel es una opción válida para aquellas personas que se comprometen el uno con el otro para llevar una relación de recíproca fidelidad. El uso de preservativo es una de las formas más efectivas para protegernos de cualquier infección de transmisión sexual (ITS).