OEA en semana decisiva

WASHINGTON (EFE).- En medio de gestiones urgentes de apoyo a la democracia en Ecuador, la OEA empieza una semana decisiva para la elección de su próximo secretario con sólo dos candidatos: el mexicano Luis Ernesto Derbez y el chileno José Miguel Insulza.

El canciller de México, Derbez, y el ministro del Interior de Chile, Insulza, empataron a 17 votos en cinco rondas de votaciones consecutivas el pasado 11 de abril, por lo que el Consejo Permanente de este foro regional convocó a una nueva elección para el 2 de mayo próximo.

La crisis política en Ecuador que forzó la destitución del presidente Lucio Gutiérrez -quien hoy llegó a Brasil exiliado-, ha incidido en la campaña de ambos candidatos al cargo de secretario general debido a los esfuerzos que el foro regional está dedicando a la solución del problema en el país andino.

Una fuente diplomática de la Organización de Estados Americanos (OEA) dijo hoy a EFE que, de momento, todavía no se han presentado más candidatos para aspirar al máximo cargo de la entidad continental, aunque países como Perú y Nicaragua han manifestado su intención de inscribir aspirantes para esta segunda ronda de votaciones.

Esta es una semana decisiva en el proceso electoral del foro regional teniendo en cuenta que si de nuevo solo Derbez e Insulza se someten al escrutinio de los 34 países de la OEA el 2 de mayo, se corre el riesgo de otro empate.

De producirse de nuevo este punto muerto en las cinco votaciones que se realizarán el 2 de mayo, tal y como ordena el reglamento de la Asamblea General de cancilleres de América, se convocaría a una nueva reunión lo cual pondría a la OEA en un período de mayor incertidumbre, en opinión de algunos diplomáticos de la entidad.

Estados Unidos aboga por un candidato de consenso tras la retirada del aspirante de sus simpatías, el ex presidente de El Salvador Francisco Flores, tres días antes de la votación del 11 de abril, alegando que no quería causar división en la región de Mesoamérica.

Tanto Derbez como Insulza ratificaron su candidatura y afirman estar seguros del triunfo para la nueva ronda de votaciones.

Derbez sostiene que ya afianzó al menos 21 votos a su favor, mientras que su contendiente chileno afirma que cuenta con los 18 votos necesarios para ser elegido secretario general.

La suma de ambos apoyos supera el número de los 34 países miembros de la OEA -excepto Cuba suspendida de este foro americano desde 1962-, por lo que, en opinión de diplomáticos ante la organización, “habrá que esperar la hora de la verdad, el 2 de mayo, para saber a ciencia cierta quién tiene la razón.

Paraguay, que había dado su apoyo a México en la última votación, ha anunciado ahora oficialmente su respaldo a Insulza.

En este caso, si Chile sigue conservando los 17 votos a su favor de la XXX Asamblea General del 11 de abril, el apoyo de Paraguay completaría los 18 países que se necesitan para la victoria.

En México, el jueves, Derbez abrió la posibilidad de buscar una candidatura de consenso si hay un nuevo empate.

Sin embargo, señaló en una rueda de prensa que en caso de que se diera un nuevo empate, “lo más prudente” sería que él e Insulza se sentaran a conversar para definir “quién debería pensarse como un candidato de unidad que no debería ser ninguno de los dos”.

La OEA está descabezada desde el 15 de octubre de 2004, tras la intempestiva renuncia de su efímero secretario general, el ex presidente de Costa Rica Miguel Angel Rodríguez, acusado en su país de corrupción.

Al margen de los preparativos para la elección del sustituto de Rodríguez, la organización que ha sido duramente criticada por su lentitud en actuar sobre la crisis política ecuatoriana, se dispone a enviar una misión de alto rango a Quito.

Este grupo, que pretende ayudar al pueblo del Ecuador en la búsqueda de una solución democrática a su crisis política, está formado por representantes de los bloques de países del Caribe y Norte, Centro y Suramérica, y tiene previsto llegar a Quito mañana, lunes.

La OEA ha dejado “absolutamente claro” que el envío de esta misión no significa un tácito ni un explícito reconocimiento al nuevo gobierno ecuatoriano que preside Alfredo Palacio.