Ofensiva asombrosa

La temporada de béisbol invernal dominicano 2008-09 se ha caracterizado por una explosión ofensiva que ha cautivado a más de un mortal. Muchos cuadrangulares, juegos con marcadores astronómicos y marcas ofensivas han caído de manera estrepitosa esta campaña.

La fanaticada ha esbozado todo tipo de razones para tratar de explicar el por qué del incremento en la ofensiva.

 Desde las pelotas, hasta los bates, no sin antes pasar por la pobre calidad de los lanzadores que se encuentran laborando en el actual campeonato, todo el mundo dice que hay algo raro.

 El caso que más “sospecha” ha levantado tiene que ver con las 37 carreras que han fabricado los Gigantes del Cibao en los últimos dos partidos contra los Tigres del Licey, equipo que anotó 21 en ese mismo período, y los 14 jonrones que se conectaron en esos dos encuentros.

Marcas rotas.  El partido del miércoles entre los Tigres y los Gigantes representó el juego de mayor anotación en la historia de nuestra pelota, con 37 carreras entre los conjuntos.

 Esta temporada ya se han conectado 200 cuadrangulares, superando con creces los 126 que se alcanzaron en toda la temporada regular de la campaña 2006-07. De hecho, todos los equipos de esta pelota han superado los totales que registraron la pasada.

 Marcas individuales.  En términos de jonrones, Víctor Díaz ya suma 13 cuadrangulares cuando quedan 18 partidos por jugar este año.

 Esto quiere decir que tendrá grandes posibilidades, para no decir casi seguras, de llevarse de paso sin problemas la marca de 14 que estableció Dick Stuart y posteriormente fue igualada por Freddy García hace casi 20 años.

Pero nadie duda de la capacidad de Díaz en el plato, sino de la magnitud de los jonrones  disparados.

Bates confiscados.  La Liga Dominicana confirmó recientemente que ha confiscado unos 20 bates en los diferentes clubhouses de los equipos y amenazó con futuras sanciones en caso de que bates similares sean encontrados en algún partido.

 Pero sea lo que sea, algo extraño parece estar sucediendo en los diferentes terrenos de juego de nuestra pelota, que hoy viaja mucho más que nunca.

La cifra

200 jonrones.  Ese es el total de vuelacercas que se han conectado en el béisbol invernal dominicano, sin contar la jornada de anoche, superando con creces los 126 que se registraron el año pasado. Todavía quedan unos 18 juegos.

Las claves

Las claves

1.  Mucho poder

Todos los equipos de la pelota dominicana han superado con creces sus totales de jonrones, siendo los Tigres del Licey (34) y las Estrellas Orientales (22) los únicos que hasta la fecha han duplicado sus totales del año pasado.

2.  Pobre pitcheo

 Los lanzadores que han trabajado esta temporada, en su mayoría, cuentan con un nivel inferior a los bateadores.

3.  ¿Adulterados?

 Se habla de posibles fraudes.