Ofensiva Trump hacia inmigración preocupa a los agricultores de EU

M1

Las medidas del presidente Donald Trump contra los inmigrantes clandestinos preocupan a los agricultores estadounidenses, que recurren mayoritariamente a mano de obra extranjera que acepta bajos salarios.
“No se puede encontrar gente del lugar que quiera ensuciarse las manos y ordeñar vacas”, dice a la AFP Eric Ooms, quien está al frente de una explotación de 450 vacas lecheras en Valatie, a dos horas de ruta al norte de Nueva York.

En una región con una tasa de desempleo de 4%, el salario de 10,50 dólares la hora que ofrece pagar no seduce a los estadounidenses. Para hacer funcionar su establecimiento emplea, además de a cinco miembros de su familia, a un inmigrante mexicano desde hace un año.

Al igual que Ooms, el sector agrícola estadounidense depende en buena medida de la mano de obra barata de los inmigrantes que le permite reducir los costos de producción.

Un 70% del millón de asalariados de la agricultura nacieron en el extranjero, la gran mayoría en México. Y según reconoce la propia asociación estadounidense de agricultores (AFB), más de la mitad de los trabajadores del sector están en la ilegalidad. Las declaraciones de Trump contra la inmigración ilegal son percibidas como una amenaza para un modelo económico basado la mano de obra barata. Los representantes de los agricultores, sin embargo, no quieren enfrentarse con Trump.