Ojo con la Vista
Conjuntivitis alérgica

La conjuntivitis alérgica es una inflamación de la conjuntiva -la membrana mucosa que cubre el ojo y el interior de los párpados- debida a una reacción alérgica de dicha membrana ante un agente externo llamado antígeno o alergeno. Habitualmente, afecta a los dos ojos al mismo tiempo. Según la naturaleza del antígeno causal, la conjuntivitis alérgica puede ser estacional (sólo en algunos meses del año) o perenne (durante todo el año).

La conjuntivitis alérgica representa la cuarta parte de las conjuntivitis, y el 2,5% de los motivos de consulta en alergología. La conjuntivitis irritativa es una reacción exagerada de la conjuntiva a un agente externo normalmente irritante (humos, vapores, emanaciones, etc.). Por otra parte, algunos de estos irritantes pueden agravar los síntomas de una conjuntivitis alérgica. La conjuntivitis alérgica es frecuente en las personas que presentan otras enfermedades alérgicas, como rinitis, asma bronquial o eczemas. Se debe a una reacción alérgica de la conjuntiva a un agente externo llamado antígeno o alergeno. Los alergenos que más a menudo causan conjuntivitis en nuestro medio son los pólenes (de la hierba, de ciertos árboles como el olivo, de ciertas malezas como la parietaria, etc. ), los ácaros del polvo doméstico y los epitelios de animales domésticos. Algunos productos de belleza también pueden causar conjuntivitis, a menudo asociada a hinchazón de párpados (o blefaritis). La conjuntivitis alérgica estacional o perenne afecta habitualmente a los dos ojos. Los síntomas y signos más frecuentes incluyen enrojecimiento del ojo, picor, lagrimeo intermitente, fotofobia (imposibilidad de mirar a la luz) y sensación de cuerpo extraño (arena). Con menos frecuencia, se asocian síntomas de asma (tos, dificultad para respirar, silbidos en el pecho).