¡Ojo pelao! El amargo Almagro

¿Le corresponde a la Organización de Estados Americanos lamentar y presentar excusas por la invasión norteamericana de 1965?

¿Quién dijo que fue la Organización de Estados Americanos (OEA) la que invadió la República Dominicana en 1965?

Es un viejo sueño de los norteamericanos conformar una fuerza armada internacional, con la participación de países latinoamericanos, para justificar la intervención multilateral cuando convenga a los intereses estadounidenses.

Estados Unidos mantiene tropas estacionadas, que se sepa, en decenas de países, para el caso del continente americano entienden que deben contar con soldados latinoamericanos para distraer la atención de los pueblos, como intentaron hacerlo al conseguir que tropas brasileñas, paraguayas, costarricenses, hondureñas vinieran a mancillar nuestra soberanía.

Resulta muy extraño que el señor Amargo, digo Almagro, venga ahora, como si alguien lo estuviera pidiendo, o puede que alguien lo haya mandado, a referirse a esa herida abierta en el corazón dominicano cuyos malsanos resultados aún son sufridos en términos de un gobierno que acapara todos los poderes con el propósito de mantenerse indefinidamente haciendo uso y abuso de los fondos públicos para que su gente acumule capitales y riquezas.

En medio del intento de imposición de potencias internacionales que pretende que cedamos nuestra soberanía a los haitianos, aparece este cono sureño y como si se tratara de sacar un conejo de la chistera, sale con que la OEA lamenta el vergonzoso papel jugado en nuestro país en 1965.

Sólo a un ignorante se le ocurre nombrar soga en casa del ahorcado. ¡Cuán desfasado y desinformado está el señor Amargo!

Algo huele mal ¿a qué viene este fulano con ese pronunciamiento? Insisto, ¿quién le dijo que dijera lo que dijo, para complacer a quién o a quiénes? ¿Qué hay detrás de tal infeliz e inoportuna declaración?

Sentada en las piernas de mi compadre José Enrique Bonó, mí ahijada Carolina cuando veía un monstruo en la pantalla de la televisión con la inocencia de sus pocos años preguntaba: Papi, papi ¿a quién se come?

¿Qué jugada se oculta tras tan infausta declaración? ¿Acaso quienes lo mandaron piensan que nos distraerán la atención de las acciones que, nuevamente, como condón bien lubricado, piensan usar la OEA para provocarnos un nuevo daño?

Así como la palabra se usa para decir, hablar, aclarar, también se emplean las mismas palabras para engañar, apantallar.

Acostumbrados a leer entre líneas, a entender y escuchar entre silencios, a distinguir, de lejos al ciego sentado y al cojo dormido, cualquiera piensa, y con razón, que como decía mi abuelita Rosario Piñeyro ese huevo quiere sal.

Hay que estar muy atentos para que cuando Amargo cambie la velocidad del lanzamiento jonroneemos como Alex Rodríguez, Canó, Big Papi y los demás superestrellas que batean bien cualquier lanzamiento.