Ola de ciclones dejó seis muertos en California

Ola de ciclones dejó seis muertos en California

Ciclones en California.

Más de 560.000 hogares de California se han quedado sin electricidad esta pasada noche debido a lo que el Servicio Meteorológico Nacional de EEUU advirtió de un “incesante desfile de ríos atmosféricos” en la próxima semana, que traerán fuertes lluvias y nevadas de montaña. Las tormentas de ríos atmosféricos son largas columnas de humedad que se extienden desde el Pacífico y son capaces de provocar grandes cantidades de lluvia y nieve.

Los ciclones forman parte de un enorme sistema tormentoso que llegó al norte de California el viernes por la noche y al día siguiente alcanzó el centro del estado, entre alertas por inundación para los condados de Monterey, Santa Cruz, Sonoma, Mendocino, Humboldt o Sacramento, informa el Los Angeles Times.

El clima húmedo se produce después de varios días de lluvia en California. Una serie reciente de sistemas han dejado sin luz a miles de personas, desbordado ríos, inundado calles y provocado la muerte de por lo menos seis residentes.

Podrías leer: Oscar D’León sobre Bad Bunny: “El artista debe ser humilde con el público”

Los californianos se preparan para lo peor a partir del lunes, cuando llegará la segunda de las cinco grandes tormentas que se esperan a lo largo de los próximos días, según informó el experto del Departamento Estatal de Recursos Hídricos, Michael Anderson.

La primera de las tormentas está programada a llegar el lunes y el sistema meteorológico emitió un aviso de inundaciones para una gran franja del norte y centro de California, en donde se esperan entre 15 y 30 centímetros (6 a 12 pulgadas) de lluvia hasta el miércoles en el área de Sacramento.

En la zona de Los Ángeles, se pronosticaban lluvias ligeras durante el fin de semana y condiciones de tormenta a partir del lunes, con hasta 20 centímetros (8 pulgadas) de precipitaciones al pie de las colinas. Se espera un fuerte oleaje hasta el martes, indicó el Servicio Nacional de Meteorología.

Desde el 26 de diciembre, San Francisco ha recibido más de 25 centímetros (10 pulgadas) de lluvias, mientras que Mammoth Mountain, una popular zona de esquí recibió casi 3 metros (10 pies) de nieve, reportó el servicio meteorológico.

Las tormentas no serán suficientes para ponerle fin de manera oficial a la actual sequía de California, pero han sido de ayuda.

California
Ciclones en California.

Qué es un ciclón bomba

Un ciclón bomba es una tormenta grande e intensa de latitudes medias que tiene una presión baja en su centro, frentes meteorológicos y una serie de condiciones meteorológicas asociadas, desde ventiscas hasta fuertes tormentas eléctricas y precipitaciones. Se convierte en una bomba cuando su presión central disminuye muy rápidamente, al menos 24 milibares en 24 horas. Dos famosos meteorólogos, Fred Sanders y John Gyakum, dieron nombre a este patrón en un estudio de 1980.

Puedes leer: Brasil: Bolsonaristas invadieron explanada del Congreso en manifestación contra Lula

Cuando un ciclón “bombardea”, o sufre una bombogénesis, esto nos indica que tiene acceso a los ingredientes óptimos para fortalecerse, como altas cantidades de calor, humedad y aire ascendente. La mayoría de los ciclones no se intensifican rápidamente de esta manera. Los ciclones bomba ponen a los pronosticadores en alerta máxima, porque pueden producir impactos dañinos significativos.

La costa este de EEUU es una de las regiones donde la bombogénesis es más común. Esto se debe a que las tormentas en las latitudes medias -una zona templada al norte de los trópicos que incluye todo el territorio continental de EEUU- obtienen su energía de los grandes contrastes de temperatura. A lo largo de la costa este de EEUU durante el invierno, existe un potente contraste térmico natural entre la tierra fría y la corriente cálida del Golfo.

Sobre el océano más cálido, el calor y la humedad son abundantes. Pero cuando el aire frío continental se desplaza por encima y crea una gran diferencia de temperatura, la atmósfera inferior se vuelve inestable y flotante. El aire sube, se enfría y se condensa, formando nubes y precipitaciones.