ONU alerta ante rápido crecimiento de la población mundial

onu kenia

Nairobi. EFE. La Asamblea de las Naciones Unidas para el Medioambiente (UNEA), el máximo organismo sobre esta materia que la ONU ha constituido en su historia, nació ayer en Nairobi para buscar respuestas a una inquietante pregunta- ¿Cómo podrán vivir 10 mil millones de personas en la Tierra en el año 2050?

La UNEA, cuya primera reunión ha congregado a 1,300 delegados de 160 países en la capital keniana, aspira a convertirse en la primera autoridad mundial en materia medioambiental. En el seno de este organismo tienen cabida no solo representantes políticos, sino también empresarios y miembros de la sociedad que, de forma conjunta, intentarán introducir en la agencia política mundial las cuestiones más acuciantes en materia medioambiental.

De esta forma, participará en la definición del futuro tras los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que expiran en 2015, y en la búsqueda de soluciones a desafíos como la contaminación marina, la sostenibilidad energética, el uso de plásticos, la seguridad alimentaria o la caza furtiva y contrabando de animales.

El director del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Achim Steiner, reconoció ayer que la eficiencia de los progresos alcanzados durante los últimos 40 años ha quedado “neutralizada” debido al rápido crecimiento de la población y de la economía. “Hay que integrar la economía en un desarrollo sostenible”, dijo Steiner, quien incidió en la necesidad de responder a “cómo podrán vivir en la Tierra 10.000 millones de personas”, según las predicciones de la ONU para 2050.

La elección de la ministra de Medioambiente de Mongolia, Oyun Sanjaasuren, como primera presidenta de la UNEA inaugura una nueva etapa de “nuevos gobernadores internacionales en la ONU centrados en el medioambiente”, subrayó Steiner.

La presidenta consideró la reunión como “el evento medioambiental más importante” que se celebra en la actualidad y expresó su confianza en que tenga un gran impacto en la cumbre climática del próximo mes de septiembre en Nueva York para trazar una nueva vía hacia una economía baja en carbono.