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El conflicto en la neurosis
Señor director:

Los elementos conflictivos son condiciones siempre presentes en la psiconeurosis, aunque no se manifiestan grandes rasgos.

Un conflicto habrá de producirse cuando el organismo reacciona con igual intensidad y en forma simultánea a un número de sentimiento o ideas contradictorias. La presencia de un elemento conflictivo que pone en peligro el funcionamiento integrado de la personalidad se pone de manifiesto por la angustia.

Ya Freud consideraba que la angustia inherente a los conflictos constituye la causa de todas las neurosis.

En los seres humanos, los elementos conflictivos son generados por muchas causas, siendo la frustración de las necesidades básicas el de mayor acentuación, en virtud de las constantes interferencias, tanto internas como externas que le resultan insuperables al individuo.

La presencia de conflictos es indudablemente inevitable; esto por oposición entre los intereses de un individuo y los de los demás individuos; ya sea por las restricciones que en beneficio de la convivencia social se imponen durante la niñez, mucho antes de que el sujeto sea capaz de valorarlas o rechazarlas; o porque las condiciones de la existencia humana implican dicotomías insolubles, además de que operan en nuestros esquemas sociales otras condiciones históricas, tales como: cooperar y competir de manera simultánea.

Los conflictos del neurótico no son distintos al de los individuos sanos, pero mientras que el sano es capaz de suprimir los impulsos, conformarse con satisfacciones parciales, colocar la renuncia o simplemente cambiar de planes, por su parte el neurótico no es capaz de hacer nada de esto, además de que pueda haber sufrido durante su infancia lo hace más vulnerable que los demás y más capaz para lograr compromisos y transacciones que le satisfagan.

Culpabilidad, vergüenza y soledad son por excelencia las fuentes de toda angustia.

La angustia se alberga en las amenazas externas, y como se ha de entender, cada modalidad va a generar una situación específica.

La soledad es la reacción a la experiencia de ser abandonado. La culpabilidad viene como resultado de transgredir normas establecidas por la consciencia moral, en tanto que la vergüenza se habrá de generar ante el peligro de ser humillado.

En la angustia neurótica, fuentes de sentimientos, de soledad, de culpabilidad y de vergüenza, se encuentran reprimidas y el sentimiento atormentador (no la causa), es percibido por el sujeto.

Ante la culpabilidad, la soledad y la vergüenza, el neurótico habrá de erigir defensas y dichas defensas formarán parte de su “nueva” organización caracterológica.

Atentamente
Atahualpa Soñé

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