Contienda
Chile se juega el alma. Jara o Kast: dos modelos que chocan en la elección más decisiva
La contienda entre Jeannette Jara, ex ministra de trabajo durante el gobierno de Boric, candidata oficialista respaldada por la coalición Unidad por Chile, y José Antonio Kast, líder de la Ultraderecha, fundador del Partido Republicano, no es una elección tradicional.

Eddy Skinner.
Chile llega a la segunda vuelta presidencial del 14 de diciembre enfrentando una disyuntiva profunda: elegir entre dos visiones completamente opuestas de nación.
La contienda entre Jeannette Jara, ex ministra de trabajo durante el gobierno de Boric, candidata oficialista respaldada por la coalición Unidad por Chile, y José Antonio Kast, líder de la Ultraderecha, fundador del Partido Republicano, no es una elección tradicional. Es un referéndum sobre el rumbo del país.
Tras una primera vuelta cerrada —Jara 26,9% y Kast 23,9%— el país se prepara para decidir no solo quién gobernará y sucederá a Gabriel Boric, sino qué proyecto de país quiere construir. Ahora mismo, Chile se encuentra entre dos extremos y la polarización entre la visión de Jara o Kast, dos modelos irreconciliables en la elección más decisiva desde el retorno a la democracia, y un país en tensión máxima, un acontecimiento que puede partir a Chile en dos.
La elección será con voto obligatorio, para chilenos y chilenas que hayan cumplido la mayoría de edad y hábiles para votar. Pero la premisa más relevante no es tan solo quién gana, sino, qué proponen cada candidato y qué está en juego, lo cual se puede reflejarse en el contraste tan disímil entre los candidatos Jara y Kast.
Migración: el campo de batalla emocional de la campaña
La migración irregular se convirtió en el tema más divisivo. Jara propone regularización acotada para quienes ya están empadronados biométricamente, control fronterizo y enfoque humanitario Kast, en cambio, promete mano dura: deportaciones masivas, cierre de fronteras y criminalización de la irregularidad, un enfoque que ha sido comparado con el “trumpismo”, con quien Kast ha mostrado afinidad simbólica y política.
Esto genera choques intensos, Mientras Jara rechaza enfáticamente que Kast use la migración como bandera electoral acusándolo de que sus propuestas son populistas e imaginarias, Kast, propone un plazo corto de 104 días para que los irregulares salgan del país por su cuenta.
Economía: dos caminos que no se tocan
La gran diferencia surge en temas sociales y economía, como pensiones y empleos. Jara quien tiene la reputación de haber logrado una profunda reforma desde el Ministerio del Trabajo como la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la ley contra el acoso laboral y la reforma de pensiones. Además, lideró la negociación que elevó el salario mínimo, con acuerdos entre empresarios y oposición. Por el contrario, Kast propone que los fondos para las indemnizaciones los financien los propios trabajadores y no los empleadores, además, este califica la ley de 40 horas como un error y propone la suspensión en su aplicación de la misma para las Pequeñas y Medianas Empresas.
Jara impulsa una agenda social con reducción del costo de la vida, eliminación de la UF (cuenta usada en Chile, reajustable de acuerdo con la inflación) en salud y educación y un plan habitacional masivo. Por su lado, Kast propone recortes fiscales de US$6.000 millones, suspensión de la jornada laboral de 40 horas y que los trabajadores financien sus indemnizaciones. Incluso figuras de la derecha tradicional han cuestionado la viabilidad de su propuesta, ya que no se explica cómo podría ejecutarse sin afectar beneficios sociales.
Sin embargo, y en contraste con la candidata Jara, el ultraderechista Kast propone eliminar progresivamente las contribuciones a la primera vivienda y avanzar hacia un sistema tributario menos complejo.
Derechos sociales y salud: el voto sensible en juego
El punto más visible los polos opuestos entre Kast y Jara es en materia de derechos sociales, bienestar, salud y atención médica. Jara acusa a Kast de que su principal asesor de campaña es un lobista responsable de la subida de los medicamentos en las farmacias; además, un plan “Remedios Ya”, que enviará medicamentos a domicilio para adultos mayores y pacientes crónicos, y una estrategia nacional contra el cáncer, con detección oportuna y mamografías 3D La candidata Jeannette Jara ofrece la ampliación del Sistema Nacional de cuidados, medicamentos a domicilio y pensión universal. Opuesto a eso, Kast sostiene un modelo más orientado al mercado, con menor intervención estatal.
Seguridad: dos estrategias irreconciliables
Kast presenta una propuesta enfocada en enfrentar al crimen organizado y “restablecer el orden”, prometiendo la construcción de cárceles de máxima seguridad con aislamiento total para líderes del narcotráfico, prohibir los narcofunerales, endurecer penas para las bandas criminales y desplegar una fuerza de tarea especial para recuperar áreas dominadas por la delincuencia.
Por el contrario, Jara, plantea una visión de seguridad que consiste en golpear las finanzas del crimen organizado, a través de su propuesta “Plan Chile Seguro”, que pretende levantar el secreto bancario —una norma que protege la privacidad de las transacciones financieras de las personas— para rastrear el flujo de dinero vinculado al narcotráfico; además, busca fortalecer a Carabineros y a la Policía de Investigaciones (PDI) y emplear tecnologías como drones e inteligencia artificial para mejorar la vigilancia territorial. Al contrario de lo que propone Kast, la candidata Jara se opone a expandir la infraestructura penitenciaria.
Un Chile dividido, un futuro en disputa
Más que una elección presidencial, este domingo Chile decide entre dos proyectos que no convergen. Jara representa la continuidad reformista con énfasis en protección social, pero Kast propone un giro radical hacia orden, disciplina y reducción del Estado.
El resultado definirá no solo al próximo presidente, sino la identidad política y social de Chile durante los próximos años. Este país no elige un mandatario: elige un rumbo.